Salir al
terreno

 
Peter H.Y. Wong sostiene que las empresas pueden convertirse en buenos ciudadanos corporativos mediante el reporte de sostenibilidad e insta a adoptar la práctica

Las grandes empresas pueden ser buenos ciudadanos corporativos sin necesidad de que se les apunte con una pistola, si bien a veces será necesario meter a la cárcel a sus oficiales y directores por infracciones cometidas.

Las palabras de moda abundan – responsabilidad corporativa, gobernancia, ciudadanos – pero su objetivo común es la sostenibilidad. Esto es lo que los interesados desean: un rendimiento que no se desvanezca de la noche a la mañana.

Al hacerse cada vez más cautelosas las entidades de confiar en sus mutuas declaraciones financieras, se ha producido una ralentización en la economía. Lo que solía ser una relación de confianza recíproca de sus mutuas autoevaluaciones se ha convertido en una relación de examen escéptico.

Las corporaciones pueden demostrar su compromiso hacia un medio ambiente mejor creando su buena reputación dentro de la comunidad. Tomemos el ejemplo de la MTR Corporation Limited, una sociedad inscrita en la bolsa en Hong Kong, con 7.200 empleados, cuya misión es desarrollar y manejar un ferrocarril de clase mundial junto con bienes inmuebles y otros negocios relacionados. Transportando 2,2 millones de pasajeros por día a través de 82,2 kilómetros de vías ferroviarias, MTR posee uno de los mejores récords del mundo de responsabilidad, servicios ofrecidos a la clientela y relación costo-eficacia.

La empresa decidió voluntariamente producir un Informe de Sostenibilidad para 2001 con el objeto de demostrar a sus accionistas la posibilidad de obtener rendimientos sostenibles ambiental y socialmente responsables – un paso en la buena dirección que ha inspirado la confianza de los accionistas y demostró que la MTR es un “buen ciudadano”. El informe siguió las Directrices de la Iniciativa de Reporte Mundial GRI, y fue verificado por una consultoría independiente y revisada por un asesor externo especializado en sostenibilidad. El informe refleja los diez principios básicos para la elaboración de reportes: transparencia, carácter completo, inclusividad, exactitud, consistencia, claridad, neutralidad, ser oportuno, ser verificable, y contexto de la sostenibilidad.

De modo similar, el Grupo Esquel (TEG) – una empresa privada de textiles y confección de Hong Kong que emplea 44.000 trabajadores, principalmente en China – utilizó las Directrices de la iniciativa GRI para elaborar una lista de verificación general para identificar asuntos clave concernientes a su desempeño ambiental, económico y social, a modo de instrumento para su autoevaluación y mejora. Utilizará este proceso para promocionar el compromiso de sus directores.

En su informe, la empresa declara su preocupación por la Tierra y sus habitantes, y puede demostrar que sus esfuerzos son genuinos. Por ejemplo, pese a que la construcción no fue subsidiada ni era obligatoria bajo la Ley, el Grupo Esquel ha construido una planta de tratamiento de aguas residuales a un costo de 3,6 millones de dólares en su fábrica en Goaming para limpiar sus efluentes.

Como contador y ex-legislador en Hong Kong, tengo el privilegio de haber trabajado en todos los sectores de la comunidad. Está claro que hoy día, el desarrollo sostenible es asunto de importante consideración para individuos y empresas por igual. Para poder lograrlo, una corporación debe ofrecer prosperidad económica, calidad ambiental, y equidad social a sus interesados directos. Esto es, a cada persona afectada por sus actividades, incluso sus accionistas, clientes, empleados, vecinos y proveedores.

El reporte de la sostenibilidad puede añadir valor al proceso, dando transparencia a una empresa, y contribuyendo a su verosimilitud y carácter responsable. Existen buenas razones comerciales para esto, a saber:

1. El reporte es un instrumento de gestión para mejorar el desempeño corporativo general a través de un triple criterio fundamental: ganancia, medio ambiente, y social. También es un conducto para vincular funciones corporativas como finanzas, marketing, operaciones e investigación y desarrollo. El proceso de reporte de sostenibilidad ofrece un indicador de puntos problemáticos y oportunidades no anticipadas.

2. A medida que los mercados de capital mundiales y las tecnologías se van expandiendo crean injusticias sociales así como oportunidades para nueva riqueza, con el resultado de aumentar la presión sobre las empresas para dar cuenta del impacto social de sus acciones y para describirlas de forma verosímil. Los grupos de presión señalan las injusticias alrededor del mundo donde los ricos se hacen más ricos y los pobres cada vez más pobres. Infieren que los unos lo están haciendo a expensas de los otros. El proceso de GRI permite a las empresas examinar sus modelos de comercio a los propósitos de causar el menor daño posible (y, en algunos casos, hasta de hacer un bien). Cuando procede a informar los hechos completos de forma objetiva, los accionistas o interesados pueden tener la seguridad de que tal cosa en efecto está sucediendo.

3. La Internet acelera la transferencia de información de modo tal que tanto los clientes como los inversores, proveedores y empleados y otros interesados directos expresan claramente sus demandas y sus necesidades a un ritmo cada vez más rápido. La ventaja competitiva va a aquellas empresas que responden a tal llamado.

4. Las corporaciones, especialmente las más grandes, ejercen influencia cada vez mayor sobre las economías, hasta a nivel mundial. De modo que deben exigir altos estándares de ética, transparencia, sensibilidad y receptividad a sus ejecutivos y directores. En vista de que las decisiones de los jugadores clave en las organizaciones se hallan ahora bajo creciente y minucioso examen, el gobierno corporativo efectivo depende de la información pertinente, de alta calidad y credibilidad.

Dado todo esto, cuesta comprender por qué la mayoría de las corporaciones todavía se encuentran en el vestuario en vez de salir al terreno de juego, por así decir. Si no hay nada que esconder, el reporte de sostenibilidad no puede sino mejorar la reputación de una empresa. Al proveer mejor información a sus interesados, alienta la comunicación en dos direcciones, formando así una relación más fuerte con los interesados y un fundamento estable para el desarrollo.

Los accionistas y otros interesados tienen verdadera dificultad en reconocer los esfuerzos honestos hechos por las empresas. Y aquí es donde entra en juego la utilidad del proceso de GRI. La meta no es lograr perfección, sino revelar esfuerzos auténticos. En suma: podemos concentrarnos en obtener ganancias a corto plazo ahora, a expensas de nuestro futuro, con los inevitables costos para la sociedad, o bien podemos enfocarnos en un plan a largo plazo que nos permitirá continuar haciendo ganancias.

El proceso de GRI es un proyecto internacional a largo plazo, de múltiples interesados, cuya misión consiste en desarrollar y diseminar pautas aplicables mundialmente para el uso voluntario de organizaciones para reportar sobre las dimensiones económicas, ambientales y sociales de sus actividades, productos y servicios.

Representa un consenso que ha venido desarrollándose a través de los últimos cinco años entre muchos interesados. Provee “principios” y contenido específico para guiar a una compañía en la preparación de un informe de sostenibilidad, incluso su desempeño económico, ambiental y social corporativo. El marco también permite confeccionar reportes útiles y comparables, de modo que una empresa puede crear puntos de referencia contra sus pares, códigos de conducta industrial, estándares de desempeño y otras iniciativas voluntarias.

“Responsabilidad corporativa” es una palabra de moda interesante, pero todavía tiene significados diferentes para personas diferentes. Esto inevitablemente conduce a diferentes métodos de implementación. Por otra parte, también existen otras discrepancias en la manera en que la gente reporta lo que se propone hacer, y hasta qué punto su desempeño está a la altura de sus metas. Así, la práctica aún está muy lejos de ser ideal. Si el reporte de sostenibilidad se realiza de una manera organizada, objetiva y estandarizada, por ejemplo siguiendo las Directrices de la iniciativa GRI, convertirá en una ventaja comercial los esfuerzos sostenibles hechos por una empresa. Esta no es más que una de las tareas que una compañía debe emprender para dar garantías de desarrollo sostenible a todos sus interesados, y por ende para demostrar su responsabilidad corporativa 


Peter H.Y. Wong es Consultor ante Deloitte Touche Tohmatsu, Hong Kong.

Foto: Ufuk Iskander/UNEP/Topham


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Una agenda de esperanza | Cambiando el paradigma | Una sola Tierra | Quitando los paréntesis | Renacimiento africano| Una oportunidad que no podemos perder | GEO-3 de un vistazo | Lo que piensa la gente | Recuperar el impulso | Midiendo la insostenibilidad | Renovando la red | Programa de transformación | Las grandes empresas deben dar cuentas | Salir al terreno | Carta a los Delegados| Necesitamos un sueño| Dos caras de una misma moneda: el antes y el después de Johannesburgo


Artículos complementarios:
En el número: Transport and Communications, 2001
En el número: Disasters, 2000
En el número: Chemicals, 1997

AAAS Atlas of Population and Environment:
Population and Land Use

AAAS Atlas of Population and Environment:
Population and natural resources