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El Banco Mundial ha lanzado un proceso consultivo internacional sobre los riesgos y oportunidades del uso de la ciencia agrícola para mitigar el hambre y mejorar el sustento de los habitantes de las zonas rurales en el mundo en desarrollo (www.agassessment.org).
El proceso, de ocho meses de duración, continuará hasta mediados del año 2003, con el propósito de obtener una evaluación internacional que proveería a los encargados de tomar decisiones los instrumentos y la información que necesitan para responder a las difíciles preguntas en torno a este asunto. La evaluación se basaría en el modelo de las evaluaciones sobre los cambios climáticos y el agotamiento del ozono, que ya han demostrado ser de incalculable valor como guías para los encargados de formular políticas. La iniciativa examinará una amplia gama de asuntos, entre ellos la agricultura orgánica, técnicas de reproducción de plantas tradicionales, nuevas tecnologías agrícolas y biotecnología.
A finales de 2002, representantes de 19 gobiernos y ocho agencias de las Naciones Unidas se reunieron con científicos, peritos agrónomos, organizaciones industriales y no-gubernamentales en la primera reunión del proceso consultivo en Dublín, República de Irlanda. Los delegados entre los cuales se contaban antagonistas como Monsanto y Greenpeace hicieron notables progresos dentro de una atmósfera constructiva.
Casi 800 millones de personas se acuestan hambrientas todas las noches, y en el curso de los próximos 50 años hará falta que la producción de alimentos se duplique para satisfacer las crecientes demandas, expresó Ian Johnson, el Vicepresidente para desarrollo sostenible del Banco Mundial, quien también preside el Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola (CGIAR).
Esto involucrará retos para la productividad así como para la ordenación ecológica. A medida que vamos progresando, será necesario que la aplicación de la ciencia a la agricultura se establezca plenamente en términos de su contribución, a fin de que los agricultores puedan aumentar su productividad. Mas igualmente es necesario discutir de manera abierta y transparente los riesgos ecológicos y sociales, así como las cuestiones éticas.




| El Consejo de Administración Marina (Marine Stewardship Council, MSC) ha aprobado su centésimo producto con etiqueta ecológica: el salmón de Alaska con una corteza de limón y eneldo de Youngs Fish For Life (http//www.youngsbluecrest.co.uk). EL MSC organización benéfica que fue establecida por Unilever y el WWF en 1997 y ha sido una institución independiente desde 1999 otorga la etiqueta a pesquerías bien manejadas y sostenibles. | ||
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| El libro de texto de Earthscan sobre el Comercio y el Desarrollo Sostenible (Earthscan £22.95, orders@lbsltd.co.uk,) ofrece un útil panorama general de muchos aspectos de la mundialización, del comercio, la pobreza y el medio ambiente. Los editores Kevin P. Gallagher y Jacob Werksman han reunido una amplia variedad de prestigiosos y eruditos autores de los seis Continentes para actuar en calidad de guías a la próxima década de trabajo en este campo. | |
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