¿Comercio equitativo?
Pregunta justa

 
Paul Vallely
traza el éxito del movimiento de comercio equitativo, pero se pregunta si es un agente para el cambio o meramente una diversión de los verdaderos problemas

A primera vista, el comercio equitativo al parecer está viviendo un boom. Se espera que las ventas mundiales de productos alimenticios comerciadas justamente alcanzarán 320 millones de dólares para 2002, un aumento lento pero constante comparado con el año anterior, que había registrado un 22% de aumento en tonelaje comparado con la cifra correspondiente a 2000. Y el aumento de las ventas fue más considerable aun en el Reino Unido, que ahora vende más de 100 productos diferentes originados de 36 países y producidos por 4,5 millones de cultivadores y sus familias. En los últimos dos años, los ingresos de su más grande organización de comercio equitativo, Traidcraft, han subido en un 40%.

No obstante, existe la impresión de que el movimiento de comercio equitativo se encuentra en una encrucijada. Surge la pregunta: ¿Acaso el tiempo del “comercio equitativo” ha llegado a su fin?

Dos interesantes desarrollos en el Reino Unido a fines del año pasado ofrecieron causa para reflexión. Primero, la Co-op - una de las cadenas de comercio minorista más grandes del país, con 2.400 tiendas en todas partes de la nación, anunció que transferirá la gama entera de tabletas de chocolate de su propia marca a fuentes de comercio equitativo, después de un trato con la cooperativa de cacao Kuapa Kokoo de Ghana. Esto significa que, de un golpe, la cantidad de chocolate de comercio equitativo vendido en Gran Bretaña doblará. Sólo unos pocos días después, a modo de contrapunto, Traidcraft publicó el resultado de una investigación que demostraba que, si bien nueve de cada diez personas dicen que gustosamente pagarían más por sus alimentos si con ello se ayudarían a la gente en países pobres, mas frente a la opción ante los estantes en el supermercado, sólo 20% llevaron esta idea a la práctica. ¿Acaso esto revela enorme potencial para la expansión? ¿O demuestra la realidad de que, una vez que sacan la billetera, la mayoría de los clientes sólo piensan en sí mismos?

Parte de la razón para el aumento registrado en las ventas de Traidcraft es que Oxfam ha dejado de comprar productos directamente de los productores. Vende ahora productos de Traidcraft a sus clientes, o los dirige directamente a la organización. Esta decisión causó indignación en una reciente reunión de IFAT, la Federación Internacional para Comercio Alternativo, una red mundial de más de 160 organizaciones de comercio equitativo (95 de ellas en países en desarrollo) de más de 50 naciones. Los delegados enviaron un fax urgente en protesta a la decisión al Consejo de Administración de Oxfam. Pero Oxfam se mantuvo firme. Había basado su decisión en un estudio comisionado por McKinsey Consulting, que examinó una muestra de 18 grupos de productores apoyados por Oxfam en siete países a través de Asia, Africa y América Latina, concluyendo que Oxfam ejercía su mayor impacto a través de su trabajo de formación de capacidades y acceso a mercados más bien que mediante la compra de productos y artículos.

Este cambio de énfasis refleja un cambio debatido hace largo tiempo dentro de todo el movimiento de comercio equitativo. Las raíces de la tensión habían estado presentes desde el principio. Los primeros días de comercio equitativo fueron tiempos de alto idealismo. En el Reino Unido, la primera importación de mercancías del mundo en desarrollo a precios “equitativos", o sea justos, se remonta a 1974, cuando un hippy emprendedor tuvo el lamparazo de que un avión que había traído ayuda a Bangladesh no debía volver necesariamente vacío. Llenó el avión con artesanías, que fueron

compradas en su mayor parte por practicantes cristianos comprometidos a un estilo de vida más simple. Después de los primeros éxitos, el entusiasmo por el movimiento decayó, puesto que había un límite para la cantidad de cestos para colgar plantas que hasta los hogares más comprometidos podían comprar. Pero entonces se produjo la introducción a los productos alimenticios. El primer café comerciado equitativamente fue exportado a los Países Bajos por cooperativas de pequeños agricultores guatemaltecos.

En Europa continental, los entusiastas del comercio equitativo provenían de un trasfondo similar, si bien eran más politizados que basados en la Iglesia. En países como Bélgica había numerosos pequeños grupos de apoyo, en solidaridad con “idilios” socialistas como Nicaragua o Tanzanía. Durante decenios existió el dabate dentro de este movimiento sobre si hacía falta que el comercio equitativo aumentase el volumen de ventas o que continuara siendo el ejemplo de una economía alternativa y una visión alternativa del mundo como una organización modelo en todo respecto, por ejemplo con el mismo salario pagado a todos los miembros del personal.

La facción en favor del cambio-a través-del-volumen salió ganando. En el Reino Unido, un consorcio de agencias, con la inclusión de Traidcraft, lanzó una marca de café molido de comercio equitativo llamada “cafédirect” en 1992. Tres años más tarde lanzaron el “cafédirect instantáneo", seguido tres años después por el “tédirect", un paso crucial en Gran Bretaña. Además, el consorcio estableció la Fundación Fairtrade, para monitorear los productos de comercio equitativo vendido por el comercio minorista. Hoy día, casi 350 compañías cafeteras trabajan según estándares establecidos por la Fundación y sus 16 equivalentes en otras naciones ricas. Las ventas de café de comercio equitativo crecieron en 23% en 2001 a un valor de venta al por menor estimado de 30 millones de dólares. Ha hecho suyo el 14% del mercado al por menor de café tostado y molido del Reino Unido. Cafédirect ocupa ahora el sexto lugar en el mercado, muy a la cabeza de grandes nombres como la marca italiana Lavazza.

Pero no es sólo el caso del café. Pueden obtenerse ahora más de 100 productos de comercio equitativo, incluso chocolate, zumo de naranjas, té, miel, azúcar y bananas. El total de las ventas de productos de comercio equitativo en Europa alcanzó la suma de 260 millones de dólares, con 4 millones de dólares en Estados Unidos (donde el comercio equitativo nunca floreció realmente en la misma manera) y 9,9 millones de dólares en Australia, Nueva Zelandia y Japón. La fusión en octubre 2002 del visto bueno de los 17 diferentes grupos nacionales de comercio equitativo Max Havelaar en Francia, Bélgica, Dinamarca, Noruega y Transfair en Alemania, Austria, Estados Unidos, Canadá, Italia y Japón bajo una etiqueta común promete un crecimiento aún más fuerte.

En términos mundiales, éstos son niveles diminutos. Pero están ejerciendo un impacto, como lo concedió una de las empresas cafeteras gigantes del mundo, Kraft, cuando reconoció: “Hasta la fecha, la demanda de productos de 'comercio equitativo' solamente es moderada... Esto ha creado pocos problemas relacionados con el negocio, pero grandes problemas de imagen para la industria tradicional del café como un todo.” No obstante, la pregunta clave dentro del movimiento de comercio equitativo es si las compras de comercio equitativo tradicional, y el modelo alternativo, son una forma tan efectiva como otros métodos para crear un cambio en las prácticas de comercio injusto, no equitativo.

Oxfam ya se ha decidido en favor del cambio. Otros arguyen que existen mejores maneras de persuadir a las empresas dominantes a introducir prácticas mejores usando la presión y el boicoteo de la clientela, códigos de conducta, y los instrumentos de responsabilidad social corporativa para llegar a valores sociales y económicos sostenibles. Ante todo, arguyen, productores mucho más desfavorecidos se beneficiarían del tiempo gastado para cabildear en pro del cambio en los reglamentos comerciales internacionales, reduciendo las prácticas de subsidio y proteccionismo de las naciones ricas, e introduciendo niveles de regulación apropiados para manejar el comercio y la inversión extranjera directa, a fin de que puedan hacer una importante contribución a la mitigación de la pobreza (en vez de su actual litanía de explotación, desplazamiento de medios de vida, degradación del medio ambiente, problemas de balanza de pagos, y el debilitamiento de las culturas locales).

Pero aun queda la pregunta principal: ¿acaso el comercio equitativo es una mera diversión de estos problemas o es una excelente manera de despertar la conciencia del público respecto a la injusticia del comrcio y/o marcar el paso en la esperanza de llevar los negocios dominantes a la rastra.

En un sentido, hay una justificación obvia para el comercio equitativo. Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad, como dice el proverbio chino, o bien, en las palabras de Edmund Burke, “nadie cometió peor error que el que no hizo nada porque sólo podía hacer muy poco”. Existen en el mundo varios millones de hombres, mujeres y niños cuya vida sería muchísimo peor sin el comercio equitativo. Comprar sus productos podría ser simplemente otra forma de dar dinero para un fin benéfico. Desde luego, esto de por sí vale la pena. Pero la cuestión de si el comercio equitativo es el mejor instrumento para encarar la tarea mayor sigue siendo una pregunta abierta


Paul Vallely fue miembro del Consejo de Administración de Traidcraft de 1992-1995 y Presidente de Traidcraft Exchange de 1995-1999.

FOTO: Chris Cypert/www.chriscypert.com


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Mirando a través de lentes nuevos | Desarrollo con rostro humano | El poder de transformar | Triple ganancia | Gente | Hora de cumplir promesas | Tan precioso como el oro | Expandiendo el círculo | En breve: La globalización, la pobreza, el comercio y el medio ambiente | Haciendo las cosas localmente | La cooperación es contagiosa | Publicaciones y productos | Pasando por el cuello de botella | Inversiones en el medio ambiente | La Plataforma para las Montañas de Bishkek | El dinero no se puede respirar | ¡Lograremos éxito! | ¿Comercio equitativo? Pregunta justa

 
Artículos complementarios:
Anita Roddick: Multi-local business (Beyond 2000) 2000
En el número: La pobreza, la salud y el medio ambiente, 2001
En el número: Production and Consumption, 1996


AAAS Atlas of Population and Environment:
Population and natural resources
Population and Land Use