El deporte en sí no es un contaminador mayor, por ejemplo comparado con la industria. Pero, igual que otras actividades humanas, ejerce efectos sobre el medio ambiente. Entre ellos cabe mencionar los siguientes: deforestación para crear pistas de esquí y otras instalaciones deportivas; contaminación por los deportes automovilísticos; cambios al paisaje y a la naturaleza a través de la construcción de estadios y campos deportivos; excesivo consumo de agua para mantener verde el césped de los campos de golf y otros sitios de deporte; residuos producidos por los espectadores, y contaminación causada por los viajes de ida y vuelta a los eventos. Ciertos deportes, como la natación y el hockey sobre hielo, requieren mucha energía para calefacción o refrigeración. Y se usan enormes cantidades de papel para anuncios y cobertura en la prensa. |