
Grecia está preparándose para dar la bienvenida a 160.000 atletas y 4,5 millones de espectadores, periodistas, oficiales y jueces en agosto, cuando los Juegos Olímpicos vuelven a su patria. Los primeros Juegos se celebraron en Olimpia 2.780 años atrás para tratar de traer paz y unidad al pueblo de Grecia.
Tres reyes —Ifito, Cleóstenes de Pisa y Likourgos de Esparta— siguieron el consejo del famoso oráculo de Delfos y firmaron una Tregua o "Ekecheiria". Acordaron que cada cuatro años los ejércitos depondrían sus armas y las batallas cesarían, desde siete días antes hasta siete días después de los Juegos. En la antigua Grecia, el tiempo llegó a calcularse sobre la base de este intervalo de cuatro años, la "Olimpíada". De modo que las Olimpíadas no sólo tratan de deporte, sino de paz, política y religión.
Los Juegos fueron dedicados a los antiguos dioses griegos y se llevaban a cabo en Olimpia, cerca del templo de Zeus, el rey de los dioses, donde todavía hoy se enciende la Antorcha Olímpica. El templo albergaba una estatua de Zeus de 14 metros de altura, hecha de marfil y oro, una de las siete maravillas del mundo antiguo.
Los ganadores sólo recibían una simple corona de olivo y la bendición de los dioses, pero eran glorificados por el resto de su vida. Los Juegos continuaron celebrándose, cada cuatro años, por mil años, hasta el año 393 DC, cuando fueron prohibidos como paganos por el Emperador Teodosio de Bizancio.
El Movimiento Olímpico todavía coloca el deporte al servicio del desarrollo armonioso de la humanidad, trabajando con la cultura y el medio ambiente. |