
Beijing ya ha iniciado un masivo esfuerzo de limpieza para los Juegos Olímpicos del año 2008. Ha lanzado un plan quinquenal de control de la contaminación. Dicho plan involucra el desarrollo de su sistema de transporte público, el control de las emisiones de los vehículos y la promoción de medios de transporte favorables al medio ambiente, la construcción de proyectos de transferencia de gas natural y la adopción de medidas severas contra empresas contaminadoras del medio ambiente. Las industrias están obligadas a limpiar o reubicar sus instalaciones fuera de la ciudad. Desde 1998 se han mudado o cerrado 147 de tales empresas.
El Gobierno chino ha prometido destinar la suma de 17.900 millones de dólares para convertir el medio ambiente y la estructura de la ciudad en un lugar adecuado para albergar las Olimpíadas. De esta suma, 6.600 millones de dólares se usarán específicamente para proteger el medio ambiente y desarrollar fuentes de energía limpia.
Además de proteger los entornos naturales, Beijing también creará muchos otros más. Tiene planes de cubrir 23.000 hectáreas de la ciudad con árboles nuevos, principalmente a lo largo de vías fluviales y carreteras. Otras 12.500 hectáreas se han destinado para crear espacios verdes, incluso un segundo "cinturón verde" alrededor de la ciudad.
La calidad del aire en la ciudad aún es pobre. Se quema demasiado carbón y hay demasiados coches en las calles. Pero las mejoras son significativas, sobre todo porque otras ciudades ahora desean participar.
La ciudad de Tianjin, por ejemplo, se ha incluido en el desarrollo como parte de una "Zona Ecológica Beijing-Tianjin" común. Lo cual nos recuerda que "el aire y el agua no reconocen fronteras administrativas", extendiendo así el reto medioambiental a la comunidad entera y a todo el mundo. |