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Durante la mayor parte del año, el sol brilla sobre las áridas planicies de la Península Nicoya de Costa Rica. Esto tiene sus pros y sus contras para las mujeres de la región, obligadas a soportar el tórrido calor tropical para recolectar leña, buscar agua y preparar alimentos sobre llamas abiertas. |
Pero ahora han empezado a aprovechar la energía del sol mediante unas pequeñas cocinas solares. El calor bajo y regular no produce humo y hasta cocina la comida sin necesidad de atenderla durante todo el día. Mejor aún, las mujeres han sido liberadas de tener que respirar el denso humo tóxico, causa de tanta enfermedad y muerte, y ya pueden llevar una vida más productiva. "Mírame, tengo 60 años y es como si tuviera 15. ¡Ni siquiera tengo tos!", dice Bertila Romero sonriendo. "Antes solía pasar todo mi tiempo en casa. Ahora puedo hacer otrascosas. Ha sido un cambio total en mi vida." |
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| foto: ClearDome Solar Thermal | foto: P. Domingu/PNUMA/Topham | |||
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