Arquitectos: Foster and Partners, 2004
Los londinenses han dado a la Swiss Re Tower el afectuoso apodo
de "el Pepinillo" por su parecido a un gigantesco pickle perfilado
sobre el horizonte de la ciudad. La compañía mundial de reaseguros, que se ha colocado en la vanguardia en llamar la atención hacia los peligros del cambio climático, dio forma concreta a sus palabras al construir sus oficinas. La torre de vidrios terminados en punta, de
180 metros de altura, que se eleva sobre una plaza de restaurantes, tiendas y cafés a nivel del suelo, se encuentra a corta distancia del transporte público y usa 50 por ciento menos de energía que un edificio convencional de tamaño similar. Unos pozos de luz en espiral ascendente circulan aire fresco y luz natural a través de sus 40 pisos, y sensores externos monitorean la temperatura externa, la velocidad del viento y los niveles de la luz del sol, cerrando o abriendo persianas según haga falta.
foto: Nigel Young/Foster and Partners
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