En el Massachusetts Institute of Technology, Neil Gershenfeld y Bakhtiar Mikhak están trabajando para poner los instrumentos de la invención en manos de gente común mediante laboratorios de fabricación personales. Cada uno de estos "laboratorios geniales" -de un valor de 20.000 dólares- contiene una colección de instrumentos para cortar, conectar, y computarizar que pueden reducir objetos a micrones, una fracción del tamaño de un pelo. Los primeros "laboratorios geniales" ya están establecidos ahora alrededor del mundo, dando vida a innovaciones tales como sensores para medir el contenido de grasa de la leche en la India, molinillos de mandioca e instrumentos agrícolas en Ghana, y collares de radio y redes inalámbricas para seguir la pista a los rebaños de animales en Noruega. |
Gershenfeld se propone convertir los "laboratorios geniales" en operaciones autosuficientes capaces de estimular economías locales, satisfacer necesidades locales y capacitar otras invenciones. Sostiene que podrían convertirse en "asunto de supervivencia" en los países en desarrollo, inventando y desarrollando "soluciones localmente adecuadas", produciéndolas en el lugar, y compartiéndolas mundialmente. |
|||||
| Conexiones relacionadas: Massachusetts Institute of Technology Formato PDF |
||||||