"Todos y cada uno de nosotros llevamos en nuestras venas una corriente salada en la cual los elementos sodio, potasio y calcio están combinados casi en las mismas proporciones que en el agua de mar. Esta es nuestra herencia del día cuando, incontables millones de años atrás,
un remoto antepasado, después de haber progresado de la
etapa de célula única a la etapa multicelular, desarrolló un sistema circulatorio en el cual el fluido simplemente era el agua de mar."