Por la noche parece un guijarro en el suelo. Pero de día, ese guijarro -en realidad compuesto de pares de hojas carnosas- florece con una flor parecida a una margarita. Las plantas de piedra, unas suculentas encontradas en los desiertos de Sudáfrica
y Namibia, están adaptadas para conservar agua, incluso con la capacidad de reciclar su propia humedad y sus nutrientes.
Ganga Fred Bruemmer/Still Pictures
Esta ave de Africa, Asia y partes de Europa, que se alimenta en tierra, vuela largas distancias al alba y al anochecer para encontrar abrevaderos. Las plumas en la panza del macho pueden sostener hasta 20 mililitros de agua, que lleva a distancias de más de 40 kilómetros a sus crías sedientas, permitiendo a la ganga anidar lejos del agua.
Escarabajo de las dunas Rosemary Calvert/Still Pictures
Si bien la mayor parte del tiempo este escarabajo de las dunas del desierto de Namib vive bajo tierra, en las mañanas de niebla trepa a la cresta de su duna y deja que la condensación se colecte en su cuerpo. Luego se pone cabeza abajo para que el agua corra a su boca por las ranuras en su cabeza.