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l tumulto y el griterío han acallado. Los capitanes y sus jugadores han partido. Pero la Copa Mundial FIFA 2006 tan llena de dramáticos sucesos tendrá una significación duradera mucho tiempo más allá de la victoria de Italia. Pues no sólo fue el más grande evento deportivo del mundo sino su primer torneo internacional de "neutralización del clima".

Green Goal (Gol Verde), una ambiciosa iniciativa encabezada por Franz Beckenbauer -la única persona que ha ganado la Copa tanto como jugador como entrenador, y el líder del equipo organizador del torneo de este año- se había propuesto minimizar su impacto sobre el medio ambiente. Fue una tarea monumental. Más de 3 millones de hinchas invadieron las 12 ciudades alemanas sede de 64 partidos, generando unas verdaderas avalanchas de tráfico. Y además estaban las pasmosas cantidades de electricidad que consumieron, más la necesaria para operar cada uno de los estadios y la cobertura segundo-a-segundo en la televisión.

"Los ojos del mundo estaban puestos en Alemania. Queríamos dar un ejemplo en términos de protección del medio ambiente, y demostrar lo que era posible hacer," dijo Beckenbauer, quien jugó en su primera Copa Mundial en 1966 y capitaneó a Alemania a la victoria en 1974.

El equipo empezó a trabajar en 2002. Los estadios se renovaron para aumentar su rendimiento energético. Un nuevo sistema fotovoltaico en el Westfalenstadium de Dortmund, por ejemplo, produce 550.000 kilovatios-hora de energía solar por año, suficiente para haber iluminado los seis partidos de la Copa Mundial jugados allí, y ahorrar por lo menos 430 toneladas de emisiones de carbono. Y en el Estadio Olímpico de Berlín, donde se jugó el partido final, el sistema de iluminación de 500 luces fue consolidado en 310, reduciendo el consumo de energía en alrededor de un 40%.

Los patrocinadores se unieron a la iniciativa. Deutsche Telekom instaló cabinas telefónicas de energía solar en los estadios, y Coca-Cola usó únicamente refrigeradores de uso energético eficiente para refrigerar las bebidas. La empresa de electricidad EnBW Energie Baden-Württemberg neutralizó los 13 millones de kilovatios-hora necesarios para operar todos los estadios, los centros de los medios de comunicación y zonas de hospitalidad desviando la electricidad equivalente de fuentes renovables a la red de suministro nacional de Alemania.

 

Hubo intensa promoción del transporte público. Los días de partido, las entradas para los partidos también sirvieron como tique para autobús, metro y trenes alrededor de la ciudad anfitriona. Deutsche Bahn, la red de ferrocarriles alemana, ofreció pasajes con grandes descuentos, y hasta extendió el 25% de descuento ofrecido en su tarjeta Weltmeister BahnCard 25 hasta fines de octubre 2006 - un mes para cada rueda que el equipo alemán sobrevivía en la Copa.

Pero aun así, es necesario hacer más para compensar el total de las 100.000 toneladas de gases de efecto invernadero emitidas por el torneo. De modo que la FIFA, la Asociación Alemana del Fútbol (DFB) y varios de los patrocinadores y asociados de la Copa Mundial prometieron donar un total de 1,6 millones de dólares para proyectos de protección del clima en otras partes del mundo. Estos proyectos ayudan a construir plantas de biogás que utilicen estiércol vacuno para producir combustible para cocinar -en reemplazo del querosene y la leña- para 700 familias en Tamil Nadu, India; para reemplazar el uso de carbón en una finca de citricultura en Sudáfrica con residuo de aserrín de la industria papelera; y para recolectar metano de una planta de tratamiento de aguas residuales en Sebokeng Township, al sudoeste de Johannesburgo, para generar electricidad. Juntos, con el tiempo, estos proyectos ahorrarán suficiente cantidad de emisiones de gas de invernadero para hacer la Copa Mundial 2006 un evento totalmente neutral para el clima.

Klaus Toepfer, el ex Director Ejecutivo del PNUMA y Ministro Alemán para el Medio Ambiente -un entusiasta seguidor del club Bundesliga Mainz- se enlistó como un Embajador de Green Goal en 2005. "Green Goal es la contribución del fútbol a la protección del clima," dijo. "Los atletas necesitan un ambiente sano, pero los eventos deportivos y las instalaciones ejercen un impacto negativo sobre el medio ambiente. La FIFA, Franz Beckenbauer y su equipo, y sus asociados, merecen el mayor elogio por su iniciativa Green Goal."

Green Goal establece un estándar vital. Los estadios recientemente convertidos en lugares de eficiencia energética y los proyectos en la India y Sudáfrica conservarán recursos en el futuro, mientras los organizadores de otros eventos podrán aprender del ejemplo de la Copa Mundial. Ante todo, el torneo ha demostrado a millones alrededor del mundo lo que es posible hacer - ¡y debería hacerse!

 
         
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