1977
Al ver la destrucción causada por la deforestación y la desertificación en su país, la profesora universitaria Wangari Maathai forma el Movimiento del Cinturón Verde después de haber plantado un vivero de árboles jóvenes en su jardín. También empezó a hacer campaña para la conservación de los bosques africanos. A pesar de sufrir repetidas persecuciones, la profesora Maathai y el movimiento hasta ahora han posibilitado a las mujeres pobres en Kenya y en todas partes de Africa Oriental plantar más de 20 millones de árboles, no sólo combatiendo así la erosión del suelo pero también creando una fuente sostenible de leña, frutos y madera. El movimiento se ha difundido internacionalmente, y en 2004 la profesora Maathai fue la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel para la Paz.
1994
Después de que los incendios destruyen los bosques alrededor de su aldea, Monir Bu Ghanem y cuatro jóvenes amigos de la aldea de Ramlieh en Líbano se dedican a prevenir y luchar contra los incendios, plantando árboles y protegiendo a los bosques. Este grupo fue creciendo hasta convertirse en una organización juvenil nacional, la Asociación para el Desarrollo y la Conservación de los Bosques, que también promociona la conservación de los bosques antiguos, el ecoturismo y la educación medioambiental. En 2006 también ofreció albergue para refugiados que huían del conflicto entre Israel e Hizbollah.
1997
Julia Butterfly Hill sube a una secoya gigante de California -de 600 años de antigüedad y una altura de 55 metros- y permanece instalada en sus ramas durante dos años en una vela que finalmente salvará de la tala comercial el árbol y una pequeña superficie de bosque antiguo, llamando la amenazada situación del bosque a la atención nacional.
1997
En su primer año de práctica como abogada, Anne Kajir logra obligar a las empresas leñadoras a pagar por daños y perjuicios a los pueblos autóctonos de Papua Nueva Guinea. Desde entonces ha continuado luchando para la preservación de los bosques -pese a haber sido atacada más de una vez-, exponiendo la extensa corrupción que está permitiendo la tala ilegal que destruye el último bloque intacto de selva de lluvia tropical en la región de Asia y el Pacífico.
1998
Rodolfo Montiel Flores, un agricultor de subsistencia en el Estado Guerrero de México, funda un movimiento de campesinos para tratar de parar la tala de bosques que estaba devastando la región. Al año siguiente, el y un colega fueron detenidos, encarcelados y torturados brutalmente. En el año 2000 le fue concedido un Premio Goldman*, desencadenando una campaña internacional para la liberación de los dos hombres. Finalmente ambos obtuvieron su libertad en 2001.
1999
Fatima Jibrell encabeza una marcha para detener la tala de acacias para convertirlas en carbón de leña para exportación en Somalia, entonces un país anárquico gobernado por caudillos. A pesar de repetidas amenazas, Fatima logró persuadir al Gobierno de la región somalí de Puntland de prohibir las exportaciones. Y ella y sus colegas están promocionando cocinas solares para eliminar el uso doméstico del carbón vegetal.
2004
En Tasmania, tres manifestantes trepan a unas plataformas en los eucaliptos (Eucalyptus regnans) a 65 metros por encima del suelo para proteger de la tala el antiguo bosque Styx. Cinco meses más tarde, el Gobierno de Tasmania dio su promesa de proteger 18.700 hectáreas de árboles.
* Wangari Maathai, Alexander Peal, Fatima Jibrell y Anne Kajir también han ganado Premios Goldman. |