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Un enredo DE ARRECIFES |
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describe las asociaciones mundiales creadas para conservar y manejar los arrecifes, y recomienda que ahora reciban el apoyo de un programa internacional concertado, bien financiado. |
| Los arrecifes de coral generan alrededor de 30.000 millones de dólares en productos y servicios para la economía mundial todos los años, y alrededor de 1.000 millones de habitantes en el mundo dependen de ellos para su alimento, su ingreso y sus medios de vida. No obstante, la tarea de conservarlos está resultando sumamente complicada, y es mucho lo que queda por hacer para encontrar las finanzas necesarias.
A primera vista, esto podrá parecer extraño. Investigaciones muy recientes llevadas a cabo en el Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación del PNUMA (PNUMA-WCMC) utilizando imágenes de la Asociación Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA) han demostrado que las zonas marinas protegidas (ZMP) cubren cerca del 20% de los 284.300 kilómetros cuadrados de los arrecifes del mundo documentados en el World Atlas of Coral Reefs (Atlas Mundial de Arrecifes de Coral), y la mayor parte se encuentra especialmente salvaguardada bajo la designación de Patrimonio Mundial. El problema consiste en la distribución de estas áreas alrededor del mundo. El 77% de los arrecifes coralinos protegidos por compromisos nacionales e internacionales se encuentra en una sola ZMP --y sitio de Patrimonio Mundial--, el Parque Marino de la Gran Barrera de Coral en Australia. El resto está diseminado a través de más de 670 ZMP, que en su mayoría cubren menos de 3 km2. Estas zonas son demasiado pequeñas y fragmentadas para asegurar que los ecosistemas de arrecife, y sus comunidades vivas de corales, peces e invertebrados, estén adecuadamente protegidos a largo plazo, particularmente a la luz de las amenazas del cambio climático, que trae consigo el alza del nivel del mar y el calentamiento de las aguas.
Es sorprendente que los arrecifes de coral sólo se mencionen dos veces en el Plan de Implementación adoptado el año pasado en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo. Aparentemente, esto parecería una seria falta de énfasis en el problema. La existencia física de varios estados insulares-atolones --sin mencionar siquiera su estabilidad política y sociológica-- se halla intrínsecamente vinculada a sus ecosistemas, que cubren apenas 0,2% de los fondos marinos del mundo, un área aproximadamente equivalente a la superficie de Nueva Zelandia. Esto, desde luego, debe agregarse a sus bien documentados roles en la generación de empleos, la protección contra la erosión de las zonas costeras, la creación de puertos seguros y la salvaguardia de hogares, recursos alimentarios, economías y culturas alrededor de gran parte del mundo.
Estos y otros problemas en el diseño y el establecimiento de zonas marinas protegidas están siendo considerados por uno de los aliados más estrechamente asociados del PNUMA-WCMC, la Comisión Mundial de Areas Protegidas (CMAP) de la UICN. Al nivel nacional, el Programa Marino de la CMAP está compartiendo sus conocimientos directamente con los practicantes y ofreciéndoles instrumentos e información sobre la gestión de las ZMP. Regionalmente, está reforzando sus redes y mejorando la comunicación. Y a nivel mundial, está influenciando programas como Patrimonio Mundial, a fines de mejorar el reconocimiento de la importancia de las ZMP, tanto para la conservación como para el uso sostenible por parte de las comunidades que dependen de ellas. Igual que el programa de Patrimonio Mundial, los asuntos costeros y marinos son un tema intersectorial en el Quinto Congreso Mundial de Parques, poniendo de relieve su importancia a través de todos los aspectos del uso y el ordenamiento de zonas protegidas.
La Red de Acción Internacional para los Arrecifes de Coral (ICRAN) fue establecida en 1999 para desarrollar una cartera de proyectos prácticos y campañas nacionales dentro del marco de la ICRI, basado en acción directa en la ordenación de los arrecifes de coral, la evaluación ambiental y la creación de conciencia. La alianza ICRAN fue lanzada en la Cumbre de Johannesburgo e incluye al PNUMA, varias organizaciones no gubernamentales internacionales y los Convenios sobre Mares Regionales que cubren arrecifes de coral. La primera fase contó con el apoyo de una generosa subvención de la Fundación de las Naciones Unidas y ya ha ofrecido excelentes resultados, pero hace falta encontrar más fondos para continuar trabajando sobre la base de estos prometedores comienzos. Ya es posible aprender algunas lecciones. Las redes de interesados de la ICRI y los primeros proyectos de la ICRAN están obteniendo éxito gracias a que una amplia variedad de organizaciones están trabajando juntas hacia objetivos y metas comunes. Mas para poder hacer verdaderos avances, tal colaboración debe contar con mayor respaldo financiero y apoyo internacional. Es necesario que compartamos responsabilidades, creando un marco para medidas flexibles, diversas y de larga duración dentro del cual se haga uso de las capacidades y los recursos de todos y cada uno de los interesados. La mera diversidad de los factores ambientales y socioeconómicos en torno al desarrollo sostenible de los arrecifes de coral llama a un esfuerzo financiero diversificado pero concertado, en el terreno, a muchos niveles.
Estamos en proceso de establecer un centro de excelencia para los arrecifes de coral en el PNUMA-WCMC, con elementos de nuestro Programa Marino y Costero para Evaluación y Alerta Anticipado, el Departamento de Coordinación de la ICRAN, y el Departamento de Arrecifes de Coral del PNUMA. En breve se unirá a nosotros la Secretaría de la ICRI, que tiene su sede en el Reino Unido y en Seychelles por dos años. Cada uno de estos componentes tiene un rol particular que desempeñar en la tarea de proteger y manejar los arrecifes de coral, pero su impacto combinado sobre asuntos científicos, ambientales y de política será mucho más grande que la suma de su trabajo individual. Harán falta más centros y enfoques similares para facilitar las medidas a emprender en los asuntos socioeconómicos relacionados con los arrecifes de coral y llevar a la práctica el Plan de Implementación de la Cumbre de Johannesburgo.
Ha llegado la hora para los gobiernos interesados, para el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, para las fundaciones internacionales, los filántropos y otros de reconocer lo que ya se ha logrado y unirse a nuestros esfuerzos. No hay tiempo que perder en dar alta prioridad a los arrecifes de coral y proveer los recursos financieros necesarios para hacer una diferencia. Mark Collins es Director del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación del PNUMA. |
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