Viento de
cambio

 
Svend Auken
describe el rol de la energía eólica en Dinamarca
en camino hacia un futuro de energía sostenible.

En el verano europeo de 2002, 80 turbinas de viento surgirán de las olas del Mar del Norte, a 14 kilómetros fuera de la costa occidental de Dinamarca.

Colectivamente, formarán un parque eólico de gran escala que proveerá electricidad para 150.000 familias danesas. Las turbinas formarán una continuación natural de los últimos 25 años del desarrollo de energía eólica en Dinamarca, e inaugurarán una nueva era de suministro de energía sostenible.

La energía sostenible constituye un asunto clave en el debate general en torno al desarrollo sostenible. Es obvio que el suministro de energía está estrechamente relacionado con el desarrollo sostenible en términos de economía y bienestar social, así como del medio ambiente. Sin duda todo el mundo estará de acuerdo en este punto. Pero es cuando se trata de definir el equilibrio entre los tres aspectos que comienzan a surgir las diferencias de opinión.

Muchos acordarán que nos hallamos en una senda de energía insostenible, pero lo harían en base a razones totalmente diferentes. La mayoría de los países en desarrollo se referirían a la amplia falta de acceso a energía y al hecho de que no existe posibilidad clara alguna de poder proveerlo en el futuro cercano. Muchos países industrializados argumentarían – tal como yo mismo – que la perspectiva a largo plazo del cambio climático hace inconcebible que sigamos actuando como si no pasara nada. Otros destacarían la perspectiva de que el suministro adecuado de combustibles fósiles se acabará un día. De manera que todos reconocemos la necesidad de cambiar.

Mi perspectiva es la siguiente: El cambio climático significa que los países industrializados deben hacer vigorosos esfuerzos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Necesitamos reducciones realmente sustanciales a través de las próximas dos o tres décadas para dejar lugar a las aspiraciones de los países en desarrollo, lo cual inevitablemente habrá de llevar al aumento de sus emisiones en los años próximos.

La primera parte es bastante sencilla: necesitamos ahorrar energía y mejorar nuestra eficiencia de uso final, así como la eficiencia de los sectores de conversión. Las numerosas oportunidades para ahorrar energía y aumentar la eficiencia representan una clásica situación de “doble ganancia” – o hasta de “triple ganancia”, puesto que nos ocupamos de los recursos fósiles escasos, del gasto en energía y del cambio climático a mismo tiempo.

Pero el mero reconocimiento de estos factores sólo nos llevará parte del camino hacia el desacoplo de nuestro uso energético de la expansión económica general y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. El verdadero reto es la creación de marcos políticos nacionales e internacionales a largo plazo para la energía, que nos alejen completamente de nuestra dependencia de los combustibles fósiles y nos permitan crear un futuro con emisiones de gases de efecto invernadero mucho más bajas provenientes de nuestro uso de energía.

Necesitamos incentivos, oportunidades y apoyo para un esfuerzo sostenido para explorar el uso sostenible de recursos energéticos renovables, desarrollar las tecnologías para así hacerlo y llevarlas al mercado. Y si dejamos de encarar nuestra común obligación de desarrollar y proveer la tecnología y las finanzas para crear un futuro energético sostenible para los países en desarrollo, podemos olvidar el asunto de mitigar el cambio climático. Las políticas danesas relacionadas con la energía se han venido encaminando hacia tal fin durante los últimos 20 años.

Los ahorros y las mejoras en la eficacia han hecho posible que Dinamarca pudiera mantener estable el uso de energía a través de los últimos 30 años, al mismo tiempo que su economía fue creciendo en un 75%. Parte importante en poner freno y reducir las emisiones danesas ha sido nuestro gran esfuerzo a favor de la energía renovable – principalmente energía eólica y de biomasa.

Hoy día, la energía eólica provee 13% del consumo de electricidad de Dinamarca. Más de 6.200 turbinas de viento se han instalado desde comienzos de los años 1980, con una capacidad total de 2.350 megavatios (MV). Dentro de tan sólo dos años, esperamos que la energía eólica habrá de proveer más del 20% de nuestras necesidades de electricidad. En los mejores sitios, los generadores eólicos hoy pueden suministrar energía al mismo precio que las centrales operadas a carbón – y se anticipan más reducciones en el costo para el futuro.

En 2000, los fabricantes de turbinas de viento daneses suministraron turbinas con una capacidad nominal de unos 2.100 MV, dando cuenta de la mitad del mercado mundial, con un volumen de ventas de alrededor de 1.600 millones de dólares. Durante el período entre 1994 y 2000, la industria eólica incrementó en razón de alrededor del 40% por año, y se pronostican tasas de crecimiento de alrededor de 20% por año para la primera década del nuevo siglo. La fabricación, el mantenimiento y la instalación de turbinas de viento y los servicios de consulta asociados dan cuenta de unos 16.000 empleos en Dinamarca, mientras que el suministro y la instalación de turbinas danesas actualmente crean otros 6.000 empleos en todas partes del mundo.

En general, los detalles respecto a la energía eólica danesa son impresionantes. ¿Pero cómo se ha llegado a esta situación?

Las plantas y el equipo tienen una vida muy larga en el sector de la energía. Por lo tanto, un horizonte de planeamiento a largo plazo – fijado actualmente en el año 2030 – es considerado importante para asegurar la consistencia en la política, y enviar fuertes señales a los actores del mercado respecto al escenario político en el cual habrán de actuar.

Otro asunto importante es el desarrollo del mercado. A principios de los años 1980, el Gobierno danés instituyó una serie de planes de desarrollo del mercado, financiando inicialmente el 30% de las inversiones en nuevas turbinas de viento, pero disminuyendo poco a poco este apoyo, hasta abandonarlo definitivamente en 1989. Durante los años 1990 se utilizaron precios fijos y subsidios para la producción, con el fin de sacar a flote el mercado. En el futuro, este sistema de fijación de precios se cambiará por un sistema de mercado, en el cual se dará un precio fijo a las turbinas de viento, además de certificados verdes. Este cambio debe entenderse como el reconocimiento de la energía eólica como una tecnología probada en los futuros mercados de la electricidad.

A fines de los años 1970 se estableció un plan de aprobación de tipo para turbinas de viento en el Laboratorio Nacional en Risoe para asegurar que las turbinas subsidiadas por el Gobierno poseían un determinado nivel de calidad y seguridad. En la actualidad, Risoe cuenta con un importante departamento de investigación para energía eólica, con alrededor de 50 científicos e ingenieros, empleados en la investigación de aerodinámica, meteorología y evaluación del viento, dinámica estructural, materias avanzadas, etc.

La política de promocionar la energía eólica en Dinamarca ha sido un reto para el planeamiento municipal y regional, dada la alta densidad de la población del país. Durante los últimos cinco años, se ha solicitado a las municipalidades danesas elaborar planes para el emplazamiento de turbinas eólicas. A continuación de la reciente rueda de planeamiento, con extensos procedimientos de consultación para residentes locales, se han puesto a disposición emplazamientos para más de 2.600 MV.

Ante todo, la lección aprendida es que es posible hacerlo. El compromiso político determinado y a largo plazo puede bajar los costos y crear nuevos mercados para tecnologías que apoyan un desarrollo sostenible.

Ya existen numerosas oportunidades para perseguir la energía renovable. Hay muchos planes para tecnologías nuevas, y necesitamos un esfuerzo vigoroso para llevarlas al mercado en su debido momento.

El desarrollo futuro de la energía eólica en Dinamarca se producirá principalmente a cierta distancia mar adentro. Si bien el reemplazo de las turbinas antiguas deja lugar para una mayor capacidad, queda muy poco espacio en tierra para instalaciones nuevas.

De modo que: observen los mares alrededor de Dinamarca en los años venideros para vislumbrar los primeros parques eólicos de gran escala del mundo costa afuera


Svend Auken fue Ministro danés para el Medio Ambiente de 1993 a 1994, y Ministro para Medio Ambiente y Energía de 1994 a 2001.

Foto: K Shinde/UNEP/Still Pictures


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Seguro y sostenible | Impulsando el multilateralismo | Satisfaciendo necesidades crecientes | Abran paso al coche cero-litro | Poder compartido | El petróleo y las aguas | Retos energéticos | En breve: Energía | Concurso | Potencia para la gente | Informe especial sobre China: Reducción del carbón | Viento de cambio | Existe otra opción | La promesa del sol | Oleadas de energía | Menos energía, más riqueza

 

Artículos complementarios:
En el número: Climate and Action December 1998
En el número: Climate change December 1997
Svend Auken: Celebration And Challenge (Hazardous waste) 1999

Atlas Of Population And Environment De La AAAS:
Energy
Climate change
Air pollution