Abran paso al
coche cero-litro

 
Joachim Milberg
dice que debemos decidir ahora cómo conduciremos
en el futuro y bosqueja la manera de entrar a la edad
del hidrógeno.

¿Qué clase de combustible deseamos usar – o mejor dicho, tendremos que usar – para asegurar nuestra movilidad futura? Esta no es una pregunta nueva por cierto: la gente ha venido discutiendo la cuestión durante años en muchos países alrededor del mundo. Pero al final, el debate debe llegar a una conclusión. El Grupo BMW ya ha tomado su decisión. Y ahora ha llegado el momento para las políticas y las empresas en general de tomar la suya.

No puede haber duda alguna de que el hidrógeno es el combustible del futuro. Empresas y políticas en muchos países están de acuerdo respecto a este punto obvio. Pero la armonía de opinión como tal no es suficiente. Más bien es necesario que ahora saquemos las conclusiones necesarias de este consenso general, y emprendamos medidas específicas para implementar la edad del hidrógeno. Necesitamos una estrategia para establecer la infraestructura necesaria, y una estrategia para introducir al mercado los vehículos apropiados. Cuanto antes emprendamos estas medidas, mejor.

La humanidad ya está usando casi una cuarta parte de su energía primaria para transporte, y la mayor parte proviene de combustibles fósiles. Mas la provisión de combustible fósil del mundo inevitablemente está llegando a su fin, ya sea por falta de disponibilidad o por políticas estrictas que limitan el suministro de petróleo de forma deliberada. Otro factor más es que se pretende que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los vehículos que marchan con petróleo y diesel conllevan consecuencias negativas para nuestro clima.

Todo esto presenta un enorme reto para la industria del automóvil. Ya no basta que un fabricante de automóviles ofrezca productos atrayentes al consumidor. Más vale, debemos esforzarnos por mantener la movilidad sin recurrir a fuentes de energía fósil, y asegurar el mismo estándar de movilidad para las generaciones futuras.

En particular, debemos reconocer que nada puede ganarse con hacer un llamamiento a la gente a abandonar su movilidad – los seres humanos simplemente no están dispuestos a perder la libertad que han venido a apreciar. Por el contrario, exigirán cada vez más confort y seguridad en el transporte en los años por delante. Y también esperarán obtener mayor placer de conducir.

Pero no se trata únicamente de satisfacer necesidades personales. Nunca debemos olvidar que, ante todo, la movilidad es indispensable desde el punto de vista económico.

Huelga decir que estamos trabajando consistentemente para encontrar maneras de reducir la cantidad de petróleo y diesel consumido por nuestros automóviles. Pero esto no es capaz de proveer una respuesta para la cuestión de la energía en el futuro. No encontraremos una solución auténtica y sostenible si continuamos simplemente mejorando y refinando nuestras metodologías existentes – ya altamente desarrolladas y sofisticadas – no importa cuán grande sea el esfuerzo tecnológico y financiero involucrado.

En vez de ello, lo que hace falta es un enfoque completamente nuevo. Necesitamos tecnologías nuevas que nos permitan dar un salto mayúsculo en desarrollar un potencial totalmente diferente.

Esta es la razón por la cual el coche de tres litros, de dos litros o siquiera el coche de un litro no es nuestra respuesta. En términos de emisiones de CO2, nuestra respuesta es el coche de cero litro, un automóvil que no consume petróleo o diesel, el coche de hidrógeno que ya hemos presentado en una pequeña serie de producción al cabo de más de 20 años de minuciosa investigación.

En mayo de 2000 introducimos una flota de 15 coches BMW de hidrógeno en Berlín, que desde entonces ha estado en uso cotidiano. Nos enorgullece ser el primer fabricante de automóviles en el mundo en desarrollar semejantes vehículos, sacarlos del laboratorio y llevarlos a nuestros caminos.

Y lo que más nos complace en este éxito es que el hidrógeno es la mejor opción para un proceso de desarrollo sostenido – es decir, un desarrollo económica, ecológica y socialmente equilibrado. El hidrógeno generado por energía solar es el combustible más limpio disponible. Por ende, me atrevo a afirmar que nuestro vehículo impulsado por hidrógeno bien podría convertirse en la más importante innovación en toda la historia futura del automóvil. Después de todo, esta innovación significa que estamos conduciendo un coche impulsado por sol y agua.

Al embarcarnos en este camino libre de carbono del futuro fue nuestra intención proveer una solución a largo plazo en el interés de la movilidad continua. Pero también decidimos explorar este enfoque totalmente nuevo para ilustrar que la satisfacción de conducir y la responsabilidad para el medio ambiente no son incompatibles, sino dos caras de la misma moneda. La gente desea mantener y seguir mejorando su disfrute en conducir, de modo que comprarán coches que ofrecen ambos beneficios al mismo tiempo.

Tanto los coches de pila-combustible desarrollados por otros fabricantes y nuestro propio motor impulsado por hidrógeno marchan con hidrógeno. De modo que el establecimiento de una infraestructura completa para el hidrógeno constituye una prioridad absoluta. Debemos ahora unir fuerzas para concentrarnos en desarrollarla. La cuestión de cuál será la tecnología adoptada en nuestros coches es secundaria, ya que en última instancia el mercado decidirá si la pila-combustible con un motor eléctrico o el motor de combustión impulsado por hidrógeno proporciona el camino correcto al futuro. Nuestra propia opinión con respecto a este asunto es clara.

El Grupo BMW pone su fe en el motor impulsado a hidrógeno, dado que únicamente este motor está en posición de mantener el alto estándar de automovilidad al cual nos hemos acostumbrado en el curso de los últimos 50 años de transporte individual, personal. El único cambio consiste en que en el futuro estaremos usando un combustible diferente, limpio. Esto se halla en el meollo mismo de nuestra estrategia de Energía Limpia.

La nueva Serie 7 BMW será introducida con un motor a hidrógeno en el último tercio de la década. Tengo plena confianza de que para el año 2020 habrá una considerable cantidad de nuevos coches BMW con motores a hidrógeno en los caminos de Europa y Japón. Reconocemos que el proceso de convertir nuestro actual sistema de suministro de energía en una nueva economía de hidrógeno significa un enorme trastorno. Después de todo, necesitaremos una infraestructura totalmente nueva para generar, distribuir y almacenar hidrógeno. Las redes de suministro convencionales poco a poco irán perdiendo importancia y tendrán que ser reemplazadas por estructuras nuevas.
El establecimiento de una infraestructura completa para el hidrógeno constituye una prioridad absoluta
A fin de hacer soportables y aceptables los costos de este proceso, esta “revolución” en nuestro sistema energético requiere las condiciones políticas y el marco correctos. Unicamente seremos capaces de realizar esta enorme tarea con éxito, rápidamente y sin roces excesivos, si tanto las empresas como las políticas se ponen de acuerdo sobre sus metas y actúan mano a mano.

Apreciamos que las políticas y la economía están haciendo progresos conjuntos en Alemania. Pero hace falta que procedamos sobre el nivel mundial. Necesitamos el apoyo de los legisladores en todas partes del mundo para desarrollar normas y regulaciones estándar. Y necesitamos igual apoyo de diferentes grupos en la sociedad y de los líderes de opinión pública. El Grupo BMW está despertando el interés en el hidrógeno a través de su “Gira Mundial de Energía Limpia” y ya está recibiendo reacciones positivas de todo el mundo sobre las ventajas de esta nueva tecnología. Confiamos en que estamos sobre el buen camino.

El Grupo BMW, a través de nueva tecnología, ha abierto las puertas a un tipo de energía completamente nueva, destinada a asegurar la movilidad en años y décadas por venir. Hemos tomado nuestra decisión. Ahora, la decisión sobre el camino que deseamos seguir debe ser una decisión conjunta


El Profesor Joachim Milberg es Presidente de la Junta Directiva de BMW AG.

Foto: BMW Group


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Seguro y sostenible | Impulsando el multilateralismo | Satisfaciendo necesidades crecientes | Abran paso al coche cero-litro | Poder compartido | El petróleo y las aguas | Retos energéticos | En breve: Energía | Concurso | Potencia para la gente | Informe especial sobre China: Reducción del carbón | Viento de cambio | Existe otra opción | La promesa del sol | Oleadas de energía | Menos energía, más riqueza

 

Artículos complementarios:
En el número: Climate and Action December 1998
En el número: Climate change December 1997
Gerhard Berz: Insuring against catastrophe (Disasters) January 2001
Shoichiro Toyoda: Driving Change (Transport and communications) June 2001

Atlas Of Population And Environment De La AAAS:
Energy
Climate change
Air pollution