Hacia
el equilibrio

 
Oral A. Ataniyazova describe la importancia de las montañas de su país como lugar de recreo y esparcimiento, y los conflictos que pueden surgir.

Si Finlandia es conocida como “la tierra de los mil lagos”, Noruega debe ser la “tierra de las mil montañas”. Más de la mitad de la superficie de Noruega se sitúa por encima del límite de la vegetación arbórea. Pero resulta aún más sorprendente pensar que el 27% de la masa terrestre se encuentra a más de 1.000 metros por encima del nivel del mar. Las Naciones Unidas han declarado el año 2002 Año Internacional de las Montañas, porque los ecosistemas montañosos se encuentran en situación de vulnerabilidad y necesitan una mayor protección.

El Año Internacional de las Montañas ha sido aprobado por 54 países con zonas montañosas. El Programa 21 – el programa de acción de las Naciones Unidas para el medio ambiente – plantea la ordenación de los ecosistemas vulnerables y el desarrollo sostenible de las zonas montañosas. Entre sus propósitos también figura profundizar en el conocimiento de la ecología de montaña y en la gestión y protección de estas zonas.

El Programa 21 será ampliamente analizado en ocasión de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible que se celebra el próximo mes de septiembre en Johannesburgo. Allí se considerará nuestra estrategia para mitigar los problemas existentes, de ahí el especial interés que reviste este Año de las Montañas.

Los problemas de las regiones montañosas varían enormemente de una parte a otra del mundo. Mantener el equilibrio entre la utilización y la protección de los recursos de nuestras zonas montañosas constituye uno de los principales retos de Noruega. Las montañas poseen una enorme importancia para el pastoreo, la caza, la pesca, además de las actividades recreativas. El Año nos brinda una oportunidad de comprender mejor las montañas y su combinación única de naturaleza y cultura.

El excursionismo supone para muchos una agradable aventura. Para la mayoría, una excursión por la montaña adquiere una dimensión completamente nueva gracias, sobre todo, a la paz, al silencio y a la variedad de especies que allí encontramos. Los excursionistas comprenden, sin duda, la biodiversidad de las montañas, a las que perciben como un recurso. Desde la década de los 1970 el volumen de visitantes de las montañas ha aumentado significativamente, tanto en verano como en invierno. El número de turistas estivales se ha duplicado desde 1980.

Calidad de vida
Un estudio científico sobre la calidad de vida desde la perspectiva medioambiental, recientemente publicado, preguntaba qué se considera imprescindible para una buena vida. De cada 20 noruegos, 19 respondieron “la naturaleza”. Una vida con actividad al aire libre beneficia tanto a la persona como a la sociedad, pero la gente no la elige necesariamente por motivos utilitarios. Las investigaciones demuestran que las personas van a las montañas en busca de paz y tranquilidad, y para disfrutar de la naturaleza virgen. Ofrecerles esta posibilidad constituye uno de los principales desafíos de la política y de la ordenación de las actividades al aire libre en Noruega.

El Año contribuirá a sacar a la luz un problema creciente en las zonas montañosas, a saber: las actividades motorizadas en zonas remotas. En presencia de personas con distintas razones e intereses, a veces surgen conflictos de gran carga emocional, sobre todo con quienes practican actividades motorizadas en tierras no cultivadas y de uso diverso. Dado que la paz y el silencio constituyen las principales razones para visitar las montañas, es muy probable que las ruidosas motos de nieve acaben provocando una confrontación. Debemos hallar el equilibrio entre quienes circulan legalmente en vehículos motorizados y quienes van a pie. El Ministerio para el Medio Ambiente tiene la responsabilidad en estas cuestiones y, como Ministro, estoy dispuesto a asumir esa responsabilidad.
Una vida con actividad al aire libre beneficia tanto a la persona como a la sociedad
Proteger nuestros parques nacionales y otras extensiones constituye uno de los componentes esenciales de los esfuerzos de Noruega por cumplir con sus obligaciones internacionales. De esta manera cuidamos los preciosos valores de la naturaleza y salvaguardamos zonas de importancia para determinados seres vivientes, para quienes somos responsables. Noruega cuenta con numerosas especies de fauna típicas de la montaña, como el zorro del ártico, el reno salvaje, el glotón, las aves de presa y los lemmings, esos pequeños roedores tan característicos de las montañas escandinavas. En la flora montañosa, también única, encontramos gran variedad de especies raras e interesantes. Por ejemplo, el hongo Tolypocladium inflatum que crece en Hardangervidda, básico para la producción de ciclosporin, una sustancia vital para los transplantes por su propiedad de impedir el rechazo de los tejidos. Incluso un terreno montañoso yermo podría cobijar organismos valiosos para la humanidad que normalmente asociamos con la biodiversidad de la selva tropical.

Tierras protegidas
Noruega cuenta con 19 parques nacionales, la mayoría de ellos con extensas áreas montañosas de valles y macizos alpinos. Nuestro Gobierno cuenta con un plan que duplicará el número de parques nacionales. Para fines de 2010, entre el 13% y el 14% de la superficie noruega estará protegida, en su mayor parte a través de parques nacionales y zonas de montaña.

Debemos informar detalladamente a la opinión pública para estimular su participación e interés por los parques nacionales. Contamos con diez centros relacionados con los principales parques naturales que desempeñarán un papel destacado durante este Año.

Un recurso importante
La Asociación Noruega de Turismo de Montaña es una organización singular. Con 134 años de experiencia, su número de afiliados ha aumentado hasta casi 200.000 en los últimos años, en parte gracias a su estrategia dirigida a la infancia. Su tamaño y tradición la convierten en la principal asociación de protección del medio ambiente y de las actividades al aire libre de nuestro país. Constituye un importante recurso de la sociedad noruega que, sin duda, se hará notar durante el Año Internacional de las Montañas.

Esta Asociación se propone atraer a “todo el mundo” hacia las montañas y, conjuntamente con otras organizaciones y autoridades, plantear el debate sobre su conservación. Entre las cuestiones más importantes, cabe destacar las siguientes: proteger las zonas de montaña, la biodiversidad, la utilización sostenible de los recursos silvestres, la caza, la pesca, y transmitir a niños y jóvenes la tradición noruega de pasear por la montaña. La Asociación organiza actividades como cuidado de ganado de montaña, festivales juveniles, conferencias internacionales sobre la montaña, excursiones y exposiciones.

Si queremos tener éxito durante este Año, debemos conseguir la participación de distintos colectivos, tales como municipios de montaña, organizaciones y asociaciones consagradas a la protección de nuestras montañas, comercios y empresas que dependen de ellas, y miles de personas que se deleitan e inspiran visitando nuestras zonas montañosas únicas. Juntos, podemos celebrar el Año Internacional de las Montañas en Noruega


Børge Brende es Ministro para el Medio Ambiente, Noruega.

Foto: Danny Rock/UNEP/Topham


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Mensaje para el Día Mundial del Medio Ambiente: Salvando nuestra Tierra común | Apuntando alto | Majestuosas pero frágiles | Hacia el equilibrio | Reverdeciendo las laderas | Para el pueblo | Altas prioridades | Belleza natural | Perspectivas para la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible: Hacia Johannesburgo | Por un sendero empinado | Las cumbres del problema | ¿Disneylandia o diversidad? | Una senda al descubrimiento | La cima de las actividades | Panorama desde la cúspide | Nadar a contracorriente | Futuro nublado


Artículos complementarios:
AAAS Atlas of Population and Environment:
Population and landuse: Migration and tourism
AAAS Atlas of Population and Environment:
Population and biodiversity


Report complementario:
Mountain Watch Report