Perspectivas para la Cumbre
Hacia Johannesburgo

 
Klaus Toepfer conversa con Geoffrey Lean sobre la próxima Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible.

El mes de septiembre próximo debe ver una nueva coalición, una alianza para la “prosperidad responsable”, dice el Dr. Klaus Toepfer, el Director Ejecutivo del PNUMA. Se espera que la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible a celebrarse en Johannesburgo dará origen a una alianza mundial para llevar a cabo medidas concretas y específicas para llevar a la práctica resoluciones ya acordadas por la comunidad mundial.

La Cumbre – que marca el Décimo Aniversario de la Cumbre para la Tierra de 1992 en Río de Janeiro, y el Trigésimo Aniversario de la Conferencia sobre el Medio Ambiente Humano de Estocolmo – también presagia otro aniversario más reciente y más trágico: terminará precisamente una semana antes del primer aniversario del ataque al Centro Mundial del Comercio y al Pentágono. Si la reunión tiene éxito, continúa diciendo el Dr. Toepfer, podría convertir al mundo en un lugar más seguro, y más próspero al mismo tiempo.

El Dr. Toepfer aporta una perspectiva única al evento. Como ministro para el medio ambiente de Alemania, desempeñó un rol importante en Río de Janeiro diez años atrás. Luego, entre 1994 a 1995, fue Presidente de la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, el órgano establecido por la Cumbre para la Tierra encargado de monitorear la implementación de sus decisiones. Por consiguiente, él es la única persona que ha presidido las dos principales organizaciones de las Naciones Unidas que se ocupan del medio ambiente y el desarrollo sostenible.

Citando la declaración de Jan Pronk, el enviado especial del Secretario General de las Naciones Unidas a la Cumbre de Johannesburgo, al hacer un llamado a “una coalición para el desarrollo sostenible para la humanidad y la civilización”, agrega: “Es necesario que arribemos a una coalición para una prosperidad responsable para todos, una coalición para la lucha contra el hambre y la desesperación, y contra la destrucción del medio ambiente.

“Prosperidad responsable”, explica el Dr. Toepfer, “significa combatir la pobreza y cambiar las pautas de consumo insostenibles. Desde luego, debemos procurar que una cumbre sobre el desarrollo sea una cumbre contra la pobreza. Pero las pautas de consumo insostenibles son una razón para la pobreza en otras partes del mundo, porque estamos exportando cargas ambientales. El síntoma más obvio de esto es el cambio climático: las emisiones de dióxido de carbono emanan principalmente de países desarrollados, pero sus efectos – tales como la desertificación, el alza del nivel del mar, y las condiciones meteorológicas extremas – se encuentran sobre todo en países en desarrollo. Por ende, el bienestar de las naciones desarrolladas es subsidiado en alto grado por los países en desarrollo, y por las generaciones futuras.

“La prosperidad en los países desarrollados no siempre es la única responsable, así como tampoco lo es la situación económica en los países en desarrollo. Algo debe cambiar en ambos.”

De igual modo, no puede haber desarrollo económico duradero a menos que se protejan los recursos naturales y los servicios provistos por el medio ambiente. “Cada vez más, los servicios medioambientales son el obstáculo para el desarrollo económico; y así, integrar a ambos no es cosa de lujo o nostalgia sino un asunto de inversión. Sin servicios ambientales mejores y más estables no es posible lograr un desarrollo económico fiable.

El alto valor de la diversidad
“También es sumamente necesario subrayar el alto valor de la diversidad. Necesitamos diversidad cultural como un factor estabilizador en el proceso de mundialización, o globalización. Cuanto más globalizamos, mayor es la necesidad de respetar identidades regionales. Esta diversidad constituye una fuerte base para la tolerancia, la franqueza y transparencia, y para el diálogo. También existe una intensa correlación positiva entre la diversidad cultural y la diversidad biológica.

“Este es un componente muy necesario para la Cumbre. El desarrollo sostenible requiere diversidades de cultura y valores espirituales, y diversidad biológica. Sin respeto por la creación de Dios y los valores de los pueblos autóctonos, no es posible llegar a un mundo pacífico y estable.”

Todos estos temas – y el hecho de que la Cumbre también marca el trigésimo aniversario de la decisión de la comunidad internacional de establecer el PNUMA – se unen en el lema de la organización para Johannesburgo: 30 años PNUMA: Medio Ambiente para el Desarrollo – Planeta, Pueblos, Prosperidad.

Johannesburgo, continúa diciendo el Dr. Toepfer, “debe ser la Cumbre para la implementación de las declaraciones existentes. Ya contamos con excelentes declaraciones muy importantes, en primer lugar el Programa 21 de la Cumbre para la Tierra. Ahora ha llegado el momento de implementarlas, con un programa de acción, con objetivos orientados hacia parámetros y una agenda claramente definida.

“Esta debe ser una cumbre de acciones concretas, fiables y responsables, con la meta de superar la pobreza mediante la inversión en empleos, usando la “tasa de interés” sobre el capital de la naturaleza (pero no las existencias mismas), y cambiando las pautas de consumo insostenibles en los países desarrollados.”

Una inversion con alto rendimiento
“Mucha gente cree que debe haber un trato mundial, con contribuciones de las naciones desarrolladas y los países en desarrollo. La cooperación económica no es una cuestión de beneficencia sino de inversión, y una inversión con muy alto rendimiento. También es una inversión en un mundo pacífico. De manera que cuando el mundo desarrollado provee recursos, ello no debe verse como “ayuda" per se sino como inversiones que el mundo está haciendo en su propio interés, así como en el de los países en desarrollo.”

Los países en desarrollo poseen mucho que podrían contribuir a este trato a cambio de semejante cooperación. “La diversidad biológica restante, que se encuentra principalmente en países en desarrollo, es de la mayor importancia para el desarrollo económico en el futuro. De modo que éste es un “activo” que los países aportan al trato. También aportan los activos de capital humano de sus jóvenes poblaciones, conocimientos autóctonos, valores culturales y espirituales, la riqueza de sus ecosistemas, incluso sumideros de carbono – y muchos otros más – a este acuerdo. Por otra parte, también deberán aportar buen gobierno nacional y la lucha contra la corrupción, y contra las tensiones, conflictos, guerras y guerras civiles.”

La Nueva Asociación para del Desarrollo de Africa – una iniciativa de varios líderes africanos destinada a erradicar la pobreza y lograr un desarrollo sostenible con ayuda financiera de naciones desarrolladas – es un “muy buen ejemplo" del tipo de alianza regional que sería posible integrar a un trato mundial.

El trato tendría que vincularse con compromisos concretos de interesados tales como gobiernos, empresas privadas y fundaciones. “Un magnífico ejemplo” fue el compromiso de Irlanda de elevar su ayuda a la meta de las Naciones Unidas de 0,7% de su PNB para 2007. El Dr. Toepfer espera que “otros también presentarán agendas claras”.

Por su parte, la industria también deberá ofrecer metas claras. “Por ejemplo ¿sería posible llegar a un compromiso en Johannesburgo de que para el año 2007 podríamos tener un mundo sin gasolina con plomo? O que, para 2010, podríamos eliminar el escape de agua en las ciudades africanas de más del 50% a 25%? Es cada vez mayor el número de líderes de empresas que destacan la necesidad de salvar la brecha entre ricos y pobres y entre la humanidad y la naturaleza si han de asegurarse los mercados mundiales – y esto debe desarrollarse como parte de la coalición.”

Un importante foco
El agua podría ofrecer un importante foco para la Cumbre, continúa diciendo el Dr. Toepfer, dado que está ligado tanto a la necesidad de erradicar la pobreza como a muchos asuntos que ocupan un lugar muy alto en la agenda. Unos 6.000 niños mueren cada día a causa de enfermedades transportadas por el agua, mientras el agua está vinculada con tópicos de alta prioridad tales como el cambio climático, la contaminación por productos químicos, las inundaciones y la conservación de las cuencas, y la diversidad biológica, sobre todo en las marismas.

Tal como las conferencias de Estocolmo y Río de Janeiro en el pasado, la Cumbre también deberá decidir en qué forma habrán de monitorearse sus decisiones. “Tenemos que preguntarnos cuál sería la mejor estructura administrativa y de gobernación para aumentar la probabilidad de implementación y para convertir el monitoreo en una acción fiable y honesta." En su reunión de Cartagena en febrero, el Consejo de Administración del PNUMA había emprendido una medida respecto a la gobernación de la parte medioambiental del desarrollo sostenible.

En conjunto, dice el Dr. Toepfer, los resultados de la Cumbre deberán presentarse en “tres capas”, a saber: “una declaración política, un programa de acción con metas concretas, y compromisos concretos hacia proyectos.”

Y concluye: “Yo creo en un optimismo realista, para una Cumbre muy importante, con resultados de suma relevancia para hacer más seguro y mejor nuestro mundo. El PNUMA, y yo personalmente, nos esforzaremos al máximo para contribuir al logro de este objetivo.”


Foto: Arndt/UNEP/Topham


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Mensaje para el Día Mundial del Medio Ambiente: Salvando nuestra Tierra común | Apuntando alto | Majestuosas pero frágiles | Hacia el equilibrio | Reverdeciendo las laderas | Para el pueblo | Altas prioridades | Belleza natural | Perspectivas para la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible: Hacia Johannesburgo | Por un sendero empinado | Las cumbres del problema | ¿Disneylandia o diversidad? | Una senda al descubrimiento | La cima de las actividades | Panorama desde la cúspide | Nadar a contracorriente | Futuro nublado


Artículos complementarios:
En el número: La pobreza, la salud y el medio ambiente 2001


Report complementario:
Mountain Watch Report