Energía
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José Goldemberg explica por qué el creciente uso de fuentes de energía renovable es esencial para un desarrollo sostenible

El acceso a energía limpia es esencial para mitigar la pobreza y para alcanzar las metas del desarrollo sostenible. La energía es un motor para el desarrollo a la vez que fuente de muchos de los problemas con que nos enfrentamos.

Aproximadamente cuatro quintas partes del total de la energía usada en todo el mundo proviene de combustibles fósiles, y ellos también son los principales contribuyentes a los problemas ambientales y de salud a niveles local, regional y mundial. Entretanto, gran cantidad de biomasa en forma de leña y desechos agrícolas continúa utilizándose en cocinas ineficientes en zonas rurales, una importante fuente de muchos problemas de salud, que afectan principalmente a mujeres pobres y niños. Proveer alternativas para reemplazar los combustibles de leña y apoyar nuevas oportunidades para ganar ingreso ayudaría a satisfacer las necesidades de más de 500.000 millones de habitantes pobres alrededor del mundo.

El acceso a energía limpia por sí solo desde luego no es suficiente para asegurar un desarrollo sostenible, pero es un componente importante de las estrategias para empleos rurales, educación, alimento, seguridad, suministros de agua, para la salud pública urbana y rural, la autosuficiencia local y gran cantidad de otros beneficios de desarrollo.

Por lo tanto, reducir el consumo de combustibles fósiles, tanto en países industrializados como en desarrollo, y fomentar el uso más amplio de “nuevas fuentes de energía renovable”, (v.g. biomasa, eólica, solar, pequeños proyectos hidroeléctricos y energía geotérmica) es crítico.

Gobiernos nacionales, hogares y empresas privadas gastan 250.000 millones de dólares por año en infraestructuras de suministro de nuevas energías. Entre 40.000 y 60.000 millones de esta suma se dedican a electrificación rural. Sumas muy superiores se gastan en la infraestructura que consume energía y más de un billón de dólares se gasta cada año en compras directas de energía. Hasta unos cambios positivos pequeños en estas inversiones y compras pueden influenciar el desarrollo sostenible. Los gobiernos disponen de una amplia variedad de políticas para afectar estos gastos, tanto a nivel nacional como a nivel local, y en contextos rurales y urbanos. En la práctica, algunas han demostrado ser mucho mejores que otras.

En todo el mundo, las “nuevas fuentes de energía renovable” equivalen a 2,2% del suministro de energía primaria, lo cual representa unos 20.000 millones de dólares por año del gasto energético. Estas fuentes comprenden energía de biomasa moderna, pequeñas centrales hidroeléctricas, energía geotérmica, energía eólica, energía solar (incluso células fotovoltaicas) y energía marina. “Biomasa moderna” excluye los usos tradicionales de biomasa tales como leña e incluye la generación de electricidad y la producción de calor y combustibles líquidos para transporte obtenidos de residuos agrícolas y forestales y desechos sólidos.

Las ventajas de las nuevas fuentes de energía renovable en comparación con los combustibles fósiles – que dominan la escena energética hoy día, dando cuenta de 81% del suministro en países de la OCDE y 70% en los países en desarrollo – son bien conocidas. Estas nuevas fuentes energéticas:

  • amplían la diversidad en los mercados de suministro de energía;
  • aseguran suministros de energía sostenibles a largo plazo;
  • reducen las emisiones atmosféricas (locales, regionales y mundiales);
  • crean nuevas oportunidades de empleo en comunidades rurales, ofreciendo posibilidades para manufacturas rurales;
  • mejoran la seguridad de suministro, ya que no requieren las importaciones que caracterizan el suministro de los combustibles fósiles.

Por otra parte, los renovables son un poderoso instrumento para reducir la pobreza, ya que su uso:

  • puede mejorar el acceso a agua potable bombeada usando fuentes autóctonas. Proveyendo agua limpia y cocinando los alimentos se reduce el hambre (95% de los alimentos necesitan cocinar);
  • reduce la cantidad de tiempo que las mujeres y los niños deben gastar en actividades de supervivencia básicas, tales como buscar leña, buscar agua, y cocinar;
  • entretanto, la iluminación permite el estudio en el hogar, aumenta la seguridad y permite el uso de medios educacionales y comunicaciones en la escuela, además de reducir la deforestación.

    La Mesa Redonda sobre Energía Renovable del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), reunida en enero de 2002 – como un evento paralelo a la Conferencia Preparatoria (PrepCom II) de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible – recomendó la adopción de metas y agendas para aumentar la contribución de las fuentes de energía renovables como una de las medidas gubernamentales posibles:

    “Convendrá que los gobiernos adopten metas y agendas para aumentar el rendimiento energético y el uso de combustibles renovables, basadas en metas existentes, tales como la meta de la Unión Europea del logro de un 12% de energía de fuentes renovables para el año 2010 y la meta de la India de lograr un 10% de nueva generación energética de energía renovable para el año 2012. El establecimiento de metas, junto con la adopción de políticas y medidas pertinentes, envía un fuerte mensaje económico y político capaz de desencadenar el poder del mercado.”

    Una reunión de los Ministros para el Medio Ambiente de países latinoamericanos y la zona del Caribe realizada en São Paulo en mayo de 2002 con anterioridad a PrepCom IV adoptó una Iniciativa de Energía Brasilera como resolución redactada en los siguientes términos: “Aumentar en la región el uso de energía renovable en un 10% como participación del total para el año 2010” (Proyecto Borrador del Informe Final de la 7ma Reunión del Comité Intersesional del Foro de Ministros para el Medio Ambiente de América Latina y el Caribe).
    El acceso a energía limpia es un componente importante de las estrategias para empleos rurales, educación, alimento, seguridad...
    La propuesta de la Iniciativa posibilita el permiso negociable de certificados de “nueva energía renovable” entre países, que podría alcanzar sus metas individualmente o en conjunto. Por consiguiente, las ideas propuestas en el Taller del FMAM han llevado a tales iniciativas “Tipo I” como metas y agencias obligatorias para todos los países bajo discusión en la Cumbre de Johannesburgo. En vista de que tales fuertes iniciativas han despertado objeciones por parte de países productores de petróleo, también se están proponiendo varias iniciativas “Tipo II” – asociaciones voluntarias entre países para promocionar las fuentes renovables –, algunas de las cuales ya están implementándose en la actualidad.

    Un futuro sostenible
    El argumento más fuerte en contra del mayor uso de nuevos renovables es su alto costo y la consiguiente falta de competitividad con los combustibles fósiles. Tal en efecto era el caso en el pasado, pero – tal como suele ocurrir con la mayoría de los productos – el costo de la energía renovable baja a medida que el consumo de energía renovable aumenta. Así pues, no puede ponerse en duda que la participación de las nuevas fuentes de energía renovable en el consumo energético mundial está aumentando, abriendo el camino para un futuro energético sostenible



    José Goldemberg es Secretario de Estado para el Medio Ambiente del Estado de São Paulo, Brasil.

    Foto: Joseph E. Didonato/UNEP/Topham


  • Este número:
    Indice | Editorial K. Toepfer | Oportunidades sin igual | Prioridad mundial | Alianzas para el cambio | Aceptando los nuevos retos | Muchos logros, más por hacer | Mensaje a la Segunda Asamblea del FMAM | Perspectivas del Medio Ambiente Africano | Energía crítica | Un mapa de la salud del mundo | Recuperando terreno | El tango se baila a dos | Uniendo el conocimiento a la acción | Mundialización de los beneficios | Enemigos invisibles | Mensaje a la Segunda Asamblea del FMAM

    Artículos complementarios:
    Special supplement to coincide with the Global
    Environment Facility Assembly
    (Fresh Water) 1998
    En el número: Energía, 2001
    Gerhard Berz: Insuring against catastrophe (Disasters) 2001
    Mikhail Gorbachev: Learning from disaster (Disasters) 2001
    Pier Vellinga: Flip-flop to catastrophe (Disasters) 2001
    En el número: Climate and Action, 1998
    En el número: Climate Change, 1997

    AAAS Atlas of Population and Environment:
    Population and atmosphere

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