Sin
desperdicio

 
Polly Ghazi describe el potencial para el uso más eficiente del agua para hacer frente a la escasez que se avecina

Gran parte del agua que usamos es desperdiciada, lo cual crea el potencial para enormes ahorros de preciosos suministros mediante su conservación. Por ejemplo, la agricultura da cuenta del 70% de todo el uso de agua, y no obstante 20 a 30% del abastecimiento de agua usada para irrigar campos se escurre o se evapora. La industria absorbe 54% del abastecimiento de agua en Europa, donde el uso eficiente del agua por lo general ocupa un lugar muy bajo en la lista de prioridades corporativas. Y en muchos países, por lo menos un 30% del abastecimiento de agua doméstica se escapa.

Las tecnologías y las estrategias de conservación para reducir la demanda de agua ocuparon un lugar muy alto en la agenda del Tercer Foro Mundial para el Agua en marzo 2003. Los gobiernos han empezado a apartarse de la práctica de construir diques y represas de gran escala, costosos y a menudo impopulares, reconociendo que la protección y el reciclado del agua puede resultar más económico que la interminable búsqueda de nuevos suministros. Según expresa Peter Gleick, Director del Pacific Institute for Studies in Development, Environment and Security en Oakland, California: “En cualquier país que se mire, el mejoramiento del aprovechamiento eficiente de las aguas simplemente es la manera más barata y más eficiente de mejorar el abastecimiento.” Peter Gleick y otros especialistas de recursos hídricos interesados en la conservación abogan por una combinación de tecnologías de eficiencia, reducción de subsidios para el agua, campañas de información pública y programas de ayuda mejor dirigidos.

Ya existen tecnologías eficientes para minimizar el desperdicio del agua usada para los cultivos, la producción agrícola, el agua para beber y bañar, y los inodoros. Para los agricultores --los más grandes usuarios de agua-- estas tecnologías comprenden la nivelación de la tierra para minimizar la escorrentía, el riego por goteo, que virtualmente elimina el desperdicio, y aspersores de baja presión que evitan el riego excesivo. En la India, Pakistán, España y California, el riego por goteo ha rebajado drásticamente la utilización de agua en 30 a 70%, al mismo tiempo de aumentar el rendimiento de los cultivos en 20 a 90%. Las primeras versiones de estas tecnologías eran costosas, pero los agricultores pobres en los países en desarrollo ahora están cosechando los beneficios de los sistemas de goteo y rociadores de nuevo diseño. Los aldeanos en los Himalayas del norte, por ejemplo, usan un equipo de rociadora en balde (de un costo de 5 dólares) para regar sus parcelas de legumbres de manera más eficiente. Y en Bangladesh, arrozales que solían estar en barbecho durante los meses secos han sido transformados en tierra productiva durante todo el año mediante el uso de bombas de pedal operadas a pie para extraer aguas subterráneas. Hasta la fecha se han vendido 1,2 millones de estas bombas (al precio de 35 dólares), lo cual ha aumentado el ingreso anual promedio de los campesinos en hasta en 30%. Por otra parte, muchos países también están utilizando tecnologías simples, tales como la recolección de agua de lluvia para conservar agua potable. En Andhra Pradesh, India, la institución benéfica WaterAid está ayudando a las comunidades locales a recolectar agua de lluvia y volver a canalizar al suelo el agua residual para recargar los abastecimientos. “Por unos pocos dólares per cápita es posible hacer una enorme diferencia en la vida de comunidades y regiones enteras” dice Simon Trace, jefe de operaciones internacionales de WaterAid. Pero advierte que si los proyectos han de ser sostenibles a largo plazo, las comunidades deben ser capaces de operar el equipo y poder pagar los costos de mantenimiento una vez que las agencias de ayuda se han marchado.

Otras naciones están introduciendo sistemas de precios escalonados, respaldados por campañas de información pública, para desalentar y poner freno al uso excesivo de comercios y hogares. En Sudáfrica, 23 millones de habitantes ahora reciben 6.000 litros de agua gratuita por mes y pagan una suma cada vez mayor para cualquier cantidad extra que usan. El uso doméstico de agua ha bajado de manera considerable en varias ciudades. El Gobierno municipal de la Ciudad de México ahorró agua suficiente para abastecer a un cuarto de millón de nuevos residentes reemplazando 350.000 inodoros antiguos con modelos que utilizan menos agua.

Los países industrializados --en los cuales las viviendas consumen vastas cantidades de agua para lavar, uso en retretes y riego de jardines-- una combinación de campañas de concientización y reglamentación más estricta concerniente a los aparatos que usan agua poco a poco está disminuyendo el desperdicio. Un programa de instalación de inodoros de bajo consumo de agua introducido en la ciudad de Nueva York en los años 1990 redujo el uso de agua por edificio en un 29% por año. Esto fue seguido por duchas de caudal bajo, tras lo cual el uso de agua per cápita bajó de 738 a 640 litros diarios entre 1991 y 1999. Programas similares en Boston produjeron un descenso del 25% en la demanda. Bajo la Ley federal, todos los nuevos inodoros vendidos en los Estados Unidos actualmente son aparatos de bajo caudal. El uso de agua de la industria también está disminuyendo, en parte debido a nuevas tecnologías de fabricación más eficientes y en parte gracias al reemplazo de metales de uso intensivo de agua tales como el acero por alternativas como el aluminio. El uso industrial de agua ha bajado en una quinta parte en los Estados Unidos desde 1980, mientras en Japón, la productividad industrial de agua cuadruplicó entre 1965 y 1989. El reciclado de aguas residuales también está aumentando en los países industrializados. Las aguas residuales tratadas ya proveen el 30% del abastecimiento de agua para agricultura en Israel --y podrían alcanzar el 80% para el año 2025-- y en California se utilizan ahora cada vez más para el cultivo de frutas y legumbres. Los defensores de la ordenación integrada del agua como Peter Gleick sostienen que tanto el gobierno central como el gobierno local deben educar a los consumidores en la consciencia de la conservación del agua, y poner precio al agua para penalizar a los consumidores excesivos y recompensar a los conservadores, cambiar los impuestos del trabajo por la conservación de recursos y hasta alentar a la gente a abandonar una dieta rica en carne, de uso intensivo de agua.

En el mundo en desarrollo, gran parte del enfoque seguirá concentrándose en la agricultura. En la actualidad, los rociadores sirven solamente a 10 o 15% de los campos irrigados del mundo, y los sistemas de goteo apenas al 1%. La difusión de tales tecnologías podría cortar la demanda de agua hasta en un 50%, y reducir la pobreza y el hambre. “Es imposible subestimar la necesidad de aumentar la efectividad de la ayuda para incrementar el acceso al agua,” como declaró el Dr. Mahmoud Abu-Zeid, el Presidente del Consejo Mundial para el Agua y Ministro egipcio para Recursos Hídricos e Irrigación ante una reunión de expertos en el Canadá el verano pasado. Instó a los donantes a proveer unas tecnologías de irrigación y almacenamiento de agua simples y de bajo costo a través de toda Africa. En suma, conservar el agua debe constituir una parte importante de los esfuerzos del mundo para alcanzar su meta de reducir la proporción de habitantes sin fácil acceso a agua potable y servicios sanitarios a la mitad para el año 2015


Polly Ghazi es corresponsal especializada en temas de medio ambiente del periódico Green Futures.

Photo : C Chamorman/UNEP/Topham


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Mensaje para el Día Mundial del Medio Ambiente | El agua es vida | El siglo del agua | Empezar por la fuente | Renovando el compromiso | Ciudades sin agua | Tener a raya la contaminación | Gente | En breve | Un cambio de agenda | Una escasez galopante | Un puente sobre aguas turbulentas | Publicaciones y productos | Venciendo los obstáculos | Merma alarmante | Sin desperdicio | El agua: la prioridad de los pobres | Poder atómico

 
Artículos complementarios:
En el número: Water, 1996
En el número: Freshwater, 1998


AAAS Atlas of Population and Environment:
Freshwater
Freshwater wetlands
Mangroves and estuaries