Venciendo
los obstáculos

 
Ravi Narayanan
describe los obstáculos en el camino hacia el logro de los Objetivos de desarrollo para el milenio para el agua y los servicios sanitarios y esboza estrategias para vencerlos

Al entrar al nuevo milenio, 1.100 millones de habitantes en el mundo no tenían acceso a agua segura, y 2.400 millones carecían de acceso a servicios sanitarios, lo cual equivalía a una sexta parte y dos quintas partes de la población mundial, respectivamente. La comunidad internacional se ha comprometido a reducir ambas proporciones a la mitad para el año 2015*.

Si han de alcanzarse las metas en Africa, Asia, América Latina y el Caribe --tomando en cuenta el aumento de la población--, el número de personas servidas con suministro de agua debe aumentar en 1.600 millones (32%) y el de las personas con acceso a servicios sanitarios en 2.200 millones (59%). La Alianza Mundial para el Agua (Global Water Partnership) calcula que hará falta gastar otros 30.000 millones de dólares extra todos los años, 17.000 millones de esta suma para servicios sanitarios.

Los encargados de formular políticas deben vencer una serie de obstáculos si han de salvar la brecha de recursos y asegurar que las metas internacionales se conviertan en realidad.

El primero de estos obstáculos es la falta de recursos financieros asignados al sector, ya sea provenientes de ayuda externa e inversiones o de presupuestos nacionales. Para ser realistas: por razones de riesgo y la falta de oportunidades comerciales con perspectivas de rendir ganancias aceptables de la inversión, no es dable esperar que se pondrán a disposición inversiones extranjeras directas (IED) a este grupo de países. Hasta en países que pueden atraer IED, muchos de los más pobres no se benefician de las inversiones hechas en el sector del agua y los servicios sanitarios.

Las avenidas financieras restantes son las adjudicaciones del propio presupuesto de los mismos gobiernos, la ayuda oficial para el desarrollo (AOD), y los fondos recaudados por comunidades locales y/o suplementados por instituciones financieras locales. Estos recursos son limitados y es necesario potenciar su impacto al máximo.

Nuestras investigaciones y nuestra experiencia en el terreno nos han llevado a sugerir lo siguiente:

  • Si la ayuda oficial al desarrollo de las naciones de la OCDE --y de otros agrupamientos de países ricos tales como la Unión Europea-- se enfoca en países sobre la base de pobreza más bien que de conveniencia política habrá recursos considerablemente mayores a disposición para las naciones realmente pobres con los números más grandes de habitantes carentes de agua y servicios sanitarios. En la práctica, los países menos desarrollados recibieron menos ayuda para agua y servicios sanitarios que los países de bajo a mediano ingreso en los años 1990.

  • Los fondos de ayuda asignados a los programas de agua y servicios sanitarios de bajo costo son desastrosamente bajos. El Comité de Asistencia al Desarrollo de la OCDE informó en 2000 que sólo un 1,7% de toda la ayuda para la asignación a sectores se destina para este propósito. Es necesario que haya un aumento general en la AOD y una mayor prioridad dada a la ayuda para el agua y los servicios sanitarios para gente pobre. Del mismo modo, es necesario incrementar de forma considerable la asignación de fondos para estos servicios de los presupuestos nacionales de los países en desarrollo.

  • Fondos disponibles a través del alivio de la deuda pueden, y deberían, usarse para desarrollar estrategias nacionales para los recursos hídricos que den prioridad al agua y los servicios sanitarios dentro de las estrategias generales de mitigación de la pobreza.

  • Debe haber coordinación entre los mayores donantes, especialmente en cuanto al apoyo para estrategias para los recursos hídricos. Los proyectos únicos que no guardan conexión con otros, negociados entre países donantes individuales y una selección de departamentos de gobierno local, tienen poca probabilidad de ser sostenibles o efectivos a largo plazo. Por lo tanto, el desarrollo de estrategias nacionales para los recursos hídricos de los países en desarrollo, y la importancia dada a las mismas en sus planes de desarrollo nacional, son crucialmente.

  • Los planes de financiamiento local de consumidores mediante cooperativas y grupos de micro-crédito pueden ser una importante fuente de financiación tanto en zonas rurales como urbanas. Estas cooperativas son idealmente adecuadas para servicios descentralizados, de bajo costo y rápido desarrollo. En Bangladesh y en la India, el uso del micro-crédito está muy difundido, particularmente para proveer a las casas con sus propios servicios sanitarios.


El segundo obstáculo es la falta de atención prestada al uso de tecnologías que las comunidades pobres pueden pagar y --cosa aún más crucial-- mantener.

La elección de tecnologías y estándares de servicio apropiados y asequibles es esencial para obtener el mejor valor posible (la más amplia cobertura por el mínimo costo), así como para las capacidades de operación y mantenimiento, directamente relacionadas con el logro de la sostenibilidad y la protección de las inversiones en estos servicios En efecto, la sostenibilidad de los servicios debería ser una consideración primordial en cualquier inversión en todo programa para el agua y los servicios sanitarios. Hemos encontrado, por ejemplo, que las comunidades pobres en la provincia de Niassa en Mozambique preferirían renunciar a la tecnología sofisticada y usar pozos protegidos en vez de perforaciones y bombas de mano, porque no pueden pagar el precio de los repuestos necesarios para mantener las bombas.

El tercer obstáculo surge cuando no se consulta a la gente y a las comunidades pobres sobre las soluciones más apropiadas para sus necesidades y no se les ofrecen opciones, y cuando no se exige responsabilidad a los gobiernos ni los donantes.

Es importante asegurar la participación amplia e informada de la gente --incluso los consumidores-- en comprender la aplicación de los fondos y los beneficios consiguientes. La transparencia en el proceso de toma de decisiones, y la disponibilidad de información, son cruciales para mantener la perspectiva pública general, minimizar la corrupción, evitar el despilfarro y formar la credibilidad en el sistema de gobierno (un requisito esencial para el funcionamiento financiero óptimo, incluso la buena disposición para pagar por los servicios). La capacidad de las organizaciones de la sociedad civil de defender los intereses de la gente pobre y desarrollar su capacidad de asegurar que los fondos públicos se utilicen para su beneficio está bien probada. Usar la ayuda para ampliar esta capacidad reducirá los “escapes” en el sistema y mejorará los estándares de gobierno.

Si se desea hacer uso óptimo de unos recursos escasos, es necesario proporcionar subvenciones o financiamiento concesionario para formar las habilidades técnicas, las capacidades de organización, la coordinación del planeamiento y las capacidades de monitoreo de los gobiernos locales, especialmente a niveles de distrito y más bajo, donde los proyectos en efecto son implementados.

Los servicios de agua segura y sanitarios invariablemente mejoran dondequiera se logra vencer estos obstáculos. Las formas de vencerlos varían de país a país, según las circunstancias económicas, las condiciones hidrogeológicas y los sistemas de administración y gobierno. Pero existen suficientes ejemplos alrededor del mundo que pueden usarse como base para ir ampliando las soluciones en el progreso decisivo hacia el logro de los Objetivos para el milenio en materia de agua y servicios sanitarios. En combinación, estas estrategias permitirían a la comunidad internacional realizar estos ambiciosos objetivos


Ravi Narayanan es Director de WaterAid.

Photo : Hlaing Thntint/UNEP/Topham


* La Cumbre de las Naciones Unidas para el Milenio celebrada en 2000 agregó el Objetivo de agua segura a los Objetivos de desarrollo para el milenio, y dos años más tarde la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible acordó el Objetivo de servicios sanitarios.




Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Mensaje para el Día Mundial del Medio Ambiente | El agua es vida | El siglo del agua | Empezar por la fuente | Renovando el compromiso | Ciudades sin agua | Tener a raya la contaminación | Gente | En breve | Un cambio de agenda | Una escasez galopante | Un puente sobre aguas turbulentas | Publicaciones y productos | Venciendo los obstáculos | Merma alarmante | Sin desperdicio | El agua: la prioridad de los pobres | Poder atómico

 
Artículos complementarios:
En el número: Water, 1996
En el número: Freshwater, 1998


AAAS Atlas of Population and Environment:
Freshwater
Freshwater wetlands
Mangroves and estuaries