Protegiendo
Nuestro Patrimonio

 
Francesco Bandarin
bosqueja los peligros que amenazan a los sitios de Patrimonio Mundial ricos en biodiversidad y describe lo que se está haciendo para protegerlos

Alrededor de un año atrás tuve oportunidad de visitar cinco parques nacionales incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial y otorgué medallas de honor a los guardas de los parques “simplemente” por haber ido a trabajar. Esto no tendría nada de excepcional, si no fuera que los guardas trabajaban sin paga, y que están trabajando en la República Democrática del Congo (RDC), un país que ha sufrido dos guerras civiles desde 1996, y todavía está luchando por establecer un proceso de paz estable.

A pesar de los peligros, los guardas arriesgaron su vida diariamente para proteger los Parques Nacionales de Virunga, Garamba, Kahuzi y Salonga, así como la Reserva Natural de Okapís. Más de 50 de ellos perdieron la vida durante el cumplimiento de sus deberes. Los cinco sitios figuran en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro debido a las amenazas a su biodiversidad. Una masiva afluencia de refugiados de la guerra a los parques ha tenido por resultado una deforestación incontrolada y amplia caza furtiva. Durante todo el conflicto, el personal de los parques continuó llevando a cabo su trabajo, gracias a su compromiso y su dedicación a salvaguardar los sitios para las generaciones futuras.

La ceremonia de entrega de premios fue parte de una visita-misión de diez días con un equipo del Proyecto de Conservación de la Biodiversidad en Regiones de Conflicto Armado: Protección del Patrimonio Mundial Natural en la República Democrática del Congo. Este proyecto de 4,2 millones de dólares fue lanzado por la Fundación de las Naciones Unidas (FNU) en 2000, y es encabezado por la FNU, la UNESCO, las autoridades de la RDC, y el Fondo de las Naciones Unidas para Alianzas Internacionales.

La FNU ha venido trabajando para promocionar la Convención del Patrimonio Mundial desde 1999. Como parte de la implementación del programa sobre la biodiversidad, la FNU se concentra en la tarea de conservar sitios de Patrimonio Mundial inscritos por sus valores naturales, específicamente aquellos situados en zonas de importante diversidad biológica. En noviembre 2002, en ocasión del trigésimo aniversario de la Convención del Patrimonio Mundial, la FNU y Conservation International anunciaron una asociación trienal de 15 millones de dólares para la Conservación del Patrimonio Mundial, incluso la movilización de recursos destinados a establecer mecanismos de financiación sostenibles, tales como fondos fiduciarios, para una selección de sitios.

A lo largo de los últimos 30 años, la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha sido un instrumento único para llevar protección a ecosistemas con rica biodiversidad. Al firmar la Convención, los países se comprometen a proteger todos sus sitios de patrimonio natural y cultural, no importa si están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial o no. Se alienta a los signatarios a reforzar sus leyes nacionales para la protección del medio ambiente y formular planes de ordenación para preservar y proteger la biodiversidad de sus zonas naturales y fomentar un desarrollo sostenible.

La sostenibilidad sigue siendo la clave, tanto para la supervivencia del Patrimonio Mundial como para su credibilidad. Por definición, la conservación es a largo plazo, no para un año o dos, sino para siempre. Así pues, los 176 países signatarios de la Convención se han embarcado en una misión continua. Prometen adoptar políticas nacionales encaminadas a dar al patrimonio natural de su país una función en la vida de la comunidad e integrar su protección a programas de planeamiento integrales. Dan su acuerdo para establecer departamentos de ordenación del patrimonio dentro de sus gobiernos. Establecen leyes para proteger su patrimonio natural, y emprenden medidas preventivas y reactivas para contrarrestar los peligros que amenazan a las zonas protegidas. Se comprometen a desarrollar centros de capacitación nacionales o regionales para entrenamiento en la protección, conservación y presentación de su patrimonio cultural y natural, y para alentar la investigación científica en este campo. Además, los países se apoyan mutuamente a través de cooperación y asistencia internacional.

El primer paso
La inscripción de un sitio en la Lista del Patrimonio Mundial no es más que el primer paso para asegurar su conservación. A continuación, el sitio es vigilado activamente por toda la comunidad de Patrimonio Mundial, desde los Estados Parte, los gobiernos y los administradores de los sitios hasta los integrantes del Comité del Patrimonio Mundial y sus organismos consultivos: la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) para los sitios naturales, el Consejo Internacional sobre Monumentos y Sitios (ICOMOS) para los sitios culturales, o ambos para sitios mixtos.

Existe pues una responsabilidad doble para el cuidado de los sitios. Cabe a los habitantes que viven cerca del sitio la obligación de protegerlo, tanto para su comunidad local como para la comunidad internacional. A su vez, la comunidad internacional tiene la responsabilidad de apoyar los esfuerzos de los habitantes locales y los gobiernos. Los países pobres, que con frecuencia poseen las zonas de biodiversidad más ricas, casi siempre necesitan cooperación y asistencia internacional para las tareas de diseñar, registrar y preservarlas. El Centro ayuda a formar una cooperación internacional entre países desarrollados y menos desarrollados en la conservación de los sitios de Patrimonio Mundial.

Recientemente hemos considerado con más detención a los océanos y las costas, que hasta ahora no han recibido la atención que merecen. Menos de 0,5% de las costas y zonas marinas en todo el mundo reciben alguna forma de condición protegida, y sólo nueve sitios naturales están incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial por sus características marinas. Estamos organizando ahora talleres y proyectos piloto para nuevas nominaciones marinas.

El saqueo, la guerra, la destrucción deliberada, la contaminación industrial, la urbanización incontrolada, la minería, la especulación con la tierra, el desarrollo del turismo sin barreras y los desastres naturales siguen planteando problemas mayores para los sitios de Patrimonio Mundial. Treinta y cinco sitios (18 sitios culturales y 17 naturales) están actualmente inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro de la UNESCO, incluso parques nacionales como los Everglades (Estados Unidos de América), los Montes Rwenzori (Uganda), e Ichkeul (Túnez). La lista de sitios amenazados está encaminada a llamar la atención del mundo a la necesidad de reforzar la protección. Una vez inscritos en la lista, los sitos por lo general se benefician con medidas nacionales más efectivas y mayor financiamiento internacional.

Gracias a la cooperación y el compromiso de los signatarios, la Convención ha sido el instrumento legal tras varias exitosas campañas internacionales de salvaguardia. En los años 1990, el delicado equilibrio biológico de las Islas Galápagos de Ecuador se vio amenazado por la pesca excesiva y la introducción de especies de plantas y animales foráneos. El Comité del Patrimonio Mundial dio seria consideración a la posibilidad de agregar las islas a la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, pero el Gobierno emprendió acción inmediata y en 1998 promulgó una Ley Especial para las Islas Galápagos para mejorar la conservación de las islas y las aguas circundantes.

En 1999, la comunidad del Patrimonio Mundial emprendió campañas contra el plan de ampliar una fábrica de sal existente a escala comercial en la última laguna impoluta, la Laguna San Ignacio en la Bahía de El Vizcaíno en la península de Baja California de México, lugar natal para la ballena gris en el Pacífico y hábitat de numerosas especies amenazadas. El Comité del Patrimonio Mundial advirtió de las amenazas al Gobierno mexicano, el cual rechazó la solicitud de permiso para la refinería de sal.

Por otra parte, a través de los últimos 40 años el Congreso de Parques también ha tratado de llamar la atención del mundo a la importancia de proteger los ambientes naturales. Lamentablemente, con frecuencia hace falta que ocurran catástrofes para lograr esto. Hoy, la disminución de los recursos de la Tierra en efecto se ha convertido en una catástrofe.

Debemos izar una bandera roja para la protección de la biodiversidad. Debemos convencer a más personas que creen en la causa a unirse a nuestros esfuerzos. Necesitamos más aliados con la pasión, el sentido común y la habilidad para proteger los frágiles ecosistemas de nuestra Tierra. Más que nada, necesitamos más personas que sigan en las huellas de los guardas de los parques del Congo, que han demostrado cómo la valentía y el compromiso hacia ideales y principios pueden ayudar a salvaguardar nuestro patrimonio mundial para las generaciones futuras


Francesco Bandarin es Director del Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

FOTO: United Nations Foundation


EL PATRIMONIO MUNDIAL

754 sitios están actualmente inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial: 582 están inscritos por sus valores culturales; 149 recaen bajo los criterios naturales; y 23 están inscritos por las dos características. Aproximadamente la mitad de los sitios naturales fueron incluidos por el extraordinario valor de su biodiversidad. La Convención del Patrimonio Mundial define tales sitios como “los hábitats naturales más importantes para la conservación de diversidad biológica in situ, incluso aquellos que contienen especies amenazadas de destacado valor universal desde el punto de vista de la ciencia o la conservación”.





Este número:
Indice | Editorial K. Töpfer | Nuestra columna vertebral biológica | Beneficios más allá de las fronteras | Herencia común | ¿La Bella o la Bestia? | Maravillas del mundo | La protección de nuestro patrimonio | Gente | Los parques y la participación | De un vistazo: Zonas protegidas | Perfil: Harrison Ford | Balance, catalizador, hito | Ayude a proteger los arrecifes de coral | Joyas de coral | Un enredo de arrecifes | Una oportunidad para la biodiversidad biológica | Publicaciones y productos | Conservación en tiempos de conflicto | Noticias en breve | ¿Verde o rojo? | Cumpliendo con la naturaleza | Hagamos parques no guerra

 
Artículos complementarios:
En el número: Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
En el número: Biological Diversity, 2000
En el número: Culture, Values and the Environment, 1996


AAAS Atlas of Population and Environment:
Biodiversity
Ecosystems