Breve oportunidad para
la diversidad biológica

 
Russell A. Mittermeier y Gustavo A.B. da Fonseca
dicen que las zonas protegidas son las piedras angulares del desarrollo mundial y regional

Hoy día, las tasas de extinción son tales que sólo nos queda una pequeña oportunidad antes de que muchas especies de plantas y animales importantes se habrán perdido para siempre. Mucho se ha escrito sobre esta crisis inminente, pero ahora es posible señalar los mayores escenarios de extinciones inminentes con alto grado de precisión. Estos son “zonas de biodiversidad críticas”, las zonas que contienen el número más grande de especies endémicas y que ya han perdido más del 70% de su vegetación original. Conservation International (CI) se concentra en éstas así como en ecosistemas marinos clave y en las “zonas silvestres de alta biodiversidad”. Estas vastas áreas, en gran parte intactas, albergan altos niveles de diversidad y endemia, incluso los vastos bloques de selva tropical de Amazonia, la región del Congo y Nueva Guinea.

Las zonas críticas y las zonas silvestres de alta biodiversidad cubren solamente un 7,5% de la superficie de tierra del globo, pero contienen un impresionante 62% de todas las plantas y por lo menos 55% de todos los mamíferos, aves, reptiles y anfibios como endemia. A las claras, si queremos conservar la biodiversidad, estas zonas deben recibir una parte proporcionalmente grande de los recursos invertidos en la conservación al nivel internacional. A menos que concentremos la atención en ellas perderemos una proporción mayor de la biodiversidad mundial, no importa cuán grande pueda ser nuestro éxito en otros lugares menos diversos. Los parques, las reservas y otros tipos de zonas protegidas --incluso los sitios de Patrimonio Mundial-- constituyen el instrumento único más importante para contrarrestar las extinciones inducidas por el hombre. Sin una red mundial representativa y bien manejada de zonas protegidas no seremos capaces de detener la marea. Casi sin excepción, las especies más amenazadas no sobrevivirán fuera de zonas protegidas. Esto es particularmente cierto para los zonas de diversidad críticas: sólo alrededor de un 40% de su área se halla bajo alguna forma de protección, lo cual representa un mero 4% de la extensión original de estos ecosistemas. El Congreso Mundial de Parques de este año destaca como ningún otro evento la importancia de las zonas protegidas, y la urgente necesidad de crear zonas nuevas, y manejar las existentes. Nosotros creemos que las zonas protegidas son tan vitales que ya no resulta adecuado llevar a cabo estas reuniones tan importantes sólo una vez cada diez años. Proponemos que la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y su Comisión Mundial de Areas Protegidas cambien su frecuencia y celebren el Congreso cada cinco años, y que no utilicemos estas reuniones sólo para discutir nuevas direcciones sino para monitorear el progreso realizado a través del período previo.

También proponemos otros 13 puntos para consideración particular de la comunidad internacional, a saber:

1. Si bien más del 10% del área terrestre de la Tierra se halla actualmente dentro de zonas protegidas, muchas de ellas fueron establecidas por sus valores pintorescos, y no necesariamente para la conservación de su biodiversidad, que debe reconocerse como uno de sus objetivos principales. El Centro para Ciencia de Biodiversidad Aplicada (CABS) en CI ha convocado varias docenas de expertos para producir el primer análisis de la brecha mundial de zonas protegidas jamás publicado. Esto se ha hecho específicamente para proveer el contenido más importante para el Congreso Mundial de Parques y generar metas tangibles para la comunidad internacional.

2. Si la cobertura terrestre es inadecuada, mucho más lo es la cobertura de zonas protegidas marinas. Sólo una fracción de 1% de los océanos se halla bajo condición protegida, mientras que las “zonas de no extracción” --el equivalente de los parques nacionales y reservas-- son ridículamente pequeñas. En los mares estamos atrasados por más de una década en comparación con lo que se ha hecho en tierra.

3. Por otra parte, la cobertura de zonas protegidas para sistemas de agua dulce, notablemente ríos y lagos, también está a la zaga y requiere mayor atención en el futuro, especialmente en vista de la creciente importancia y la escasez mundial de recursos de agua dulce.

4. Hay quienes opinan que deberíamos concentrarnos únicamente en mejorar la ordenación de las zonas protegidas existentes. Pero nosotros estamos firmemente convencidos de que, dada la breve oportunidad que nos queda, ahora también es el momento para crear nuevos parques y reservas en áreas de prioridad identificadas por el análisis de brecha mundial y diversos otros estudios.

5. Las nuevas zonas con frecuencia pasan por una fase como “parques de papel”, oficialmente creados pero aún sin haber recibido ordenamiento adecuado. No obstante, nuestra investigación revela que los parques de papel son importantes para asegurar zonas que están sujetas a fronteras de desarrollo en rápido avance, aun si lleva tiempo para dotarlos del personal, los fondos y la gestión adecuados.

6. La selección de nuevas zonas debe estar fuertemente basada en criterios de biodiversidad, especialmente áreas como las zonas críticas. El análisis de la brecha mundial elaborado para el Congreso de Parques es el primer estudio en usar información sobre especies para identificar brechas importantes en la cobertura de zonas protegidas en todas partes del mundo.

7. Las zonas protegidas más importantes, antiguas y nuevas, necesitan reconocimiento especial a través de mecanismos existentes, el más notable de los cuales es la Convención del Patrimonio Mundial. El énfasis puesto por la Fundación de las Naciones Unidas (FNU) en la importancia de los sitios de Patrimonio Mundial en la conservación de la biodiversidad ha sido especialmente bienvenido (ver recuadro arriba).

8. Hace falta crear zonas protegidas a una variedad de niveles diferentes, incluso a niveles federal, estatal y hasta municipal. Esto es cierto sobre todo en países en que las agencias federales tal vez se sientan sobrecargadas de obligaciones financieras, pero donde los estados podrían estar muy interesados en la posibilidad de tener sus propias zonas. Por otra parte, las zonas protegidas privadamente también pueden desempeñar un importante rol en los esfuerzos encaminados a aumentar la cobertura. Ya existen numerosos modelos para esto, como por ejemplo Nature Conservancy en los Estados Unidos y la red de Reservas de Patrimonio Natural Privadas (RPPN) en Brasil.

9. También es necesario dar mayor atención a los territorios indígenas demarcados como una forma de zona protegida. Es necesario unir las zonas protegidas en paisajes más amplios mediante corredores de conservación, para asegurar su viabilidad ecológica a largo plazo. Las zonas protegidas mismas deben ser consideradas como “zonas núcleo” alrededor de los cuales deben construirse estos corredores, más vale que una consideración menos importante que la restauración de los espacios intermedios.

10. El rol crítico de las zonas protegidas en mantener servicios de ecosistemas clave tales como la integridad de las cuencas y de sumideros de carbono requiere mucho mayor atención, especialmente al justificar la creación de nuevas zonas y al tratar de obtener apoyo financiero, tanto para las zonas nuevas como para las ya existentes. En esto, el rol de las zonas protegidas marinas y de aguas dulces tendrá importancia particular.

11. Las zonas protegidas deben verse como un componente especial para mitigar la pobreza más bien que su antítesis. Los interesados a todos los niveles deben ocuparse en el establecimiento y la ordenación de las áreas protegidas, y deberán poder sacar provecho de ellas, como también reconocer sus roles y sus responsabilidades. Las zonas protegidas deben ser un componente clave de las estrategias de desarrollo locales, pero es necesario que se trate de un proceso estructurado que provea beneficios a largo plazo para todos, mas no en una forma que disminuya el valor de los parques y las reservas para la protección de la biodiversidad y las generaciones futuras.

12. Se reconoce que la financiación para el ordenamiento de las zonas protegidas es deplorablemente inadecuada a nivel mundial. Hacen falta más recursos tanto para actividades a corto como a largo plazo, y es necesario dar debida consideración a la creación de mecanismos financieros, tales como fondos fiduciarios, a fin de garantizar los costos de gestión básicos a perpetuidad. Unos pocos mecanismos de este tipo ya existen en la actualidad (por ejemplo el Fondo para la Conservación Mundial de CI), pero hacen falta más.

13. Por último, pero no por eso menos importante, es necesario que la comunidad mundial de los profesionales que se ocupan de las zonas protegidas hagan mucho más para poner de relieve la importancia de estas zonas, y para demostrar en qué forma ellas son las piedras angulares del desarrollo mundial y regional.

Sin lugar a dudas, la conservación de la biodiversidad es uno de los asuntos más críticos de nuestro tiempo. Toda biodiversidad es importante para todos los pueblos, y cada nación debería hacer cuanto se halle en su poder para conservar su patrimonio natural vivo, tanto por su propio valor intrínseco como para el papel crítico que juega en el desarrollo sostenible a largo plazo


Russell A. Mittermeier es Presidente de Conservation International y Gustavo A.B. da Fonseca es su Vicepresidente Ejecutivo y Director Ejecutivo para su Centro para Biodiversidad Aplicada.

FOTO: Harry Laine/UNEP/Topham

Los sitios de Patrimonio Mundial están situados dentro de 16 de las 25 zonas críticas de diversidad biológica del mundo, que primordialmente son meta estratégica para la labor de CI. CI y el FNU han formado una alianza para una iniciativa trienal de 15 millones de dólares para trabajar en proyectos dentro de sitios de Patrimonio Mundial Natural. El FNU trabaja para mantener sitios particularmente importantes por sus valores biológicos. A través de CI, el Centro del Patrimonio Mundial podrá aprovechar redes de conservación existentes y aumentar la capacidad de conservación en el terreno.



Este número:
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Artículos complementarios:
En el número: Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
En el número: Biological Diversity, 2000
En el número: Culture, Values and the Environment, 1996


AAAS Atlas of Population and Environment:
Biodiversity
Ecosystems