Perfil estelar
Sueños Sostenibles – Chin Chin Gutierrez

En la pantalla, Chin Chin Gutiérrez, una de las estrellas de cine más famosas de Filipinas, acaba de interpretar el papel de una sofisticada mujer malvada en una popular telenovela nacional. En la vida real, dedica una tercera parte de su tiempo haciendo campaña para un desarrollo sostenible --advirtiendo contra el cambio climático y otros riesgos y hasta cavando hoyos y convirtiendo residuos en abono--, actividades por las cuales ha sido aclamada como heroína por la revista TIME.

Ganadora, entre otros, del premio de “mejor actriz” y “mejor actriz secundaria” en la Televisión Asiática --y con una extraordinaria gama de papeles, incluso protagonistas dramáticas y heroínas-- hace el doble papel de una de las principales activistas de la Fundación “Madre Tierra”, una organización no gubernamental filipina que ha realizado una exitosa campaña para la institución de una Ley Nacional de protección de la calidad del aire y la gestión de residuos. Anteriormente este año, su retrato apareció en la cubierta de la revista internacional como una “heroína de Asia”, por “usar su fama para difundir un mensaje a menudo ignorado de que existen recursos naturales aparte de belleza y talento”.

“Soy una actriz y trafico en sueños”, dice Chin Chin Gutiérrez, de 29 años de edad, quien interpretó su primer papel de antiheroína en la telenovela Habang Kapilang Ka. “Un sueño puede ser una visión de la realidad de mañana. Yo creo que es el deber de todo habitante de la Tierra soñar con un futuro sostenible para su país”.

En cierto sentido, Chin Chin estaba destinada a preocuparse por el medio ambiente. Su padre era botánico. Su abuelo paterno, farmacólogo de profesión, solía caminar descalzo por los campos, para no perturbar la fauna y la flora. Y uno de los primeros libros modernos sobre el medio ambiente --Our Plundered Planet (Nuestro Planeta Saqueado), escrito por Fairfield Osborn, publicado en 1948-- fue dedicado por el autor a su abuelo materno, Solomon Arnaldo, uno de los primeros directores de la oficina de la UNESCO en Nueva York.

Pero lo que despertó su activismo fue un tifón. Seis años atrás realizó una visita de investigación a una montaña sagrada, Monte Banahow, al sur de Manila, antes de interpretar el papel de jefa de una secta religiosa que vivía en aquel lugar. El tifón retrasó la llegada del equipo de televisión y la semana que pasó allí cambió su vida.

Chin Chin volvió una y otra vez a la montaña --acabando por pasar allí todos los fines de semana-- para trabajar con los habitantes locales, plantando árboles y limpiando los residuos dejados atrás por los turistas, “recordando a la gente el carácter sagrado de la montaña, protegiendo y restaurando su equilibrio ecológico”. El lugar se convirtió en un foco para la Fundación Madre Tierra, de la cual es presidenta de proyectos.

Con anterioridad este año, la actriz participó en un taller del PNUMA sobre Desarrollo Sostenible en Bangkok. “La experiencia realmente me ayudó muchísimo”, explica. “Aclaró y fortaleció mis ideas y mis creencias sobre el desarrollo sostenible.” Basa su trabajo educacional extensamente en el informe GEO3 del PNUMA, visitando comunidades para explicar el concepto de las “huellas ecológicas”.

Por ejemplo, para introducir el tema del cambio climático usa datos sobre la reducción de los glaciares del mundo. “Los indicadores del cambio climático nos dicen que nosotros, los seres humanos, no tenemos otra opción que despertarnos a la realidad de una buena vez. La Tierra puede vivir otro mil y medio millones de años, pero tal vez la especie humana no podrá sobrevivir el calentamiento de la Tierra. Ya tenemos suficiente información, ¿pero acaso tenemos la voluntad suficiente para hacer lo que es necesario?”

“Mi sueño es que la mayoría de los filipinos se vean liberados de la maldición de la pobreza. La pobreza es el obstáculo mayor para el desarrollo sostenible. La tragedia del deterioro ambiental en Filipinas es agravada por el hecho de que la mayor parte de la población que vive por debajo del límite de pobreza es precisamente la que depende de la biodiversidad para su alimento y su vivienda.”

“Por ende --para adaptar un pensamiento de Paul Hawken, uno de los escritores que más me han influenciado-- el movimiento ambientalista en Filipinas debe transformarse de ser una lucha para salvar a la Tierra en una lucha para defender los derechos humanos: el derecho a alimento, el derecho a ganar un sustento, los derechos de cultura, comunidad y autosuficiencia”.


GL

Este número:
Indice | Editorial | La clave del desarrollo | El reto de la energía | Energía vegetal | Bioenergía: autosuficiente y rentable | Nueva energía para el desarrollo | Gente | Haciendo realidad el cambio | Un crecimiento propicio | Energía verde | De un vistazo: Energía | Sueños Sostenibles | Iluminando el futuro | Ecologización del petróleo | Pensando en cielos azules | Publicaciones y productos | Nueva energía para un ataque a la pobreza | Nuevos empresarios para la energía | Hora de actuar en serio | Rompiendo el hielo | Durante mi vida: 100% renovable


Artículos complementarios:
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
Poverty Health and the Environment, 2001
Climate and Action, 1998
Climate Change, 1997



AAAS Atlas of Population and Environment:
Natural Resources
Air Pollution
Climate Change


< Back
|
Top
|
Next >