Energía
VERDE

 Liu Shuying
describe un proyecto pionero para proveer calefacción y electricidad a partir de tallos de maíz de desecho en China rural

Once años atrás, la aldea de Hechengli, situada en el rincón noreste de China, empezó su proyecto de Aldea Ecológica. Ahora ha vuelto una vez más a ser pionera, como anfitriona de un nuevo proyecto energético, que podría convertirse en un modelo para China y gran parte del mundo en desarrollo.

En lo alto de una colina que domina una aldea de 224 viviendas en una de las partes más fértiles del país, se ha construido una planta para la producción combinada de calefacción y electricidad, a ser alimentada con tallos de maíz y otros residuos agrícolas. Financiada conjuntamente por el Gobierno Provincial local de Jilin y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la planta fue diseñada para producir gas para cocinar, calefacción y electricidad de forma simultánea y demostrar la viabilidad técnica, económica y de mercado de un sistema moderno de gasificación de biomasa. Los fondos del PNUD son suministrados a través de una subvención de la Fundación de las Naciones Unidas.

La provincia de Jilin, lugar de residencia de apenas un 2% de la población de China, produce 14% de su maíz. Los tallos de maíz actualmente plantean un problema de residuos, pero podrían convertirse en un valioso recurso local para mitigar la pobreza y apoyar un desarrollo sostenible. La energía y el calor limpios y de bajo costo, basados en ese tipo de biomasa, podrían aumentar los estándares de vida, promocionar la industria y crear empleos aquí y en las zonas rurales en todos los países en desarrollo. Al mismo tiempo puede reducir la peligrosa contaminación atmosférica en locales cerrados proveniente de las estufas y cocinas tradicionales y ayudar a combatir el calentamiento de la Tierra.

Ampliando el proyecto

Ya se había convertido biomasa en gas, tanto en Jilin como en otras provincias chinas, para ofrecer un combustible limpio para uso en aldeas rurales, pero estos proyectos no fueron económicamente atractivos debido a que generalmente sólo operan durante unas seis horas por día, lo cual no es suficiente para recuperar el costo de capital. El proyecto de Hechengli ampliará la planta con incrementos periódicos para satisfacer las necesidades de electricidad y calefacción de los aldeanos --en una zona en que las temperaturas anuales promedian apenas 2,5oC-- y vender los excedentes de energía a la red nacional. Las entradas adicionales de la operación expandida de la planta la harán económicamente atractiva.
La energía y el calor limpios y de bajo costo ... podrían aumentar los estándares de vida, promocionar la industria y crear empleos
Por otra parte, los habitantes de la aldea creen que también les ayudará a ampliar su industria al proveer calor de procesamiento para las fábricas en verano y calentar los invernaderos para el cultivo de legumbres en invierno. El uso de gas en lugar de los combustibles fósiles tradicionales (leña y carbón) reducirá considerablemente los niveles de contaminación atmosférica en locales cerrados, que causa infecciones respiratorias agudas, enfermedad respiratoria crónica, cáncer del pulmón, tuberculosis, asma y ceguera en todas partes del mundo en desarrollo.

Crecimiento sostenido
La provincia de Jilin es un lugar ideal para el proyecto, no sólo por tener abundante biomasa y necesidad de desarrollo rural, sino también una naciente base industrial y un gobierno con el compromiso necesario para asegurar el crecimiento sostenido de una nueva industria de esta naturaleza. Como una Aldea Ecológica, Hechengli ya tiene un plan de desarrollo medioambiental sensibilizado, y se halla bien ubicada para utilizar energía extra para fomentar una industria no contaminante y expandir la producción en los invernaderos que ya provee ingresos para más de un millón de sus hogares.

La aldea cuenta con líderes dinámicos, emprendedores y de mentalidad comunitaria, y el pueblo se muestra optimista respecto a la idea de estar en la delantera de la tecnología energética, con la promesa de más energía para menos trabajo, una industria y un ecoturismo en expansión, y menos contaminación.

Existe un vasto mercado potencial para la nueva tecnología de biomasa. La provincia genera unos 40 millones de toneladas de residuos agrícolas por año. Si tan sólo la mitad de esta cantidad se convirtiera en gas y electricidad menos contaminantes en esta forma, sería capaz de satisfacer las necesidades de arriba de 1,7 millones de hogares --la mitad de la población de la provincia de Jilin--, al mismo tiempo de añadir 1.400 megavatios de nueva capacidad de generación a la red, lo cual representaría un aumento de casi 30%. Y el ejemplo podría ser replicado alrededor del mundo, convirtiendo así el desarrollo sostenible mediante la moderna tecnología de biomasa en una piedra angular del progreso rural.


Liu Shuying es Vicepresidenta ante el Congreso del Partido en Jilin y Directora del Proyecto Nacional para un Sistema Moderno de Energía de Biomasa, China.

Este número:
Indice | Editorial | La clave del desarrollo | El reto de la energía | Energía vegetal | Bioenergía: autosuficiente y rentable | Nueva energía para el desarrollo | Gente | Haciendo realidad el cambio | Un crecimiento propicio | Energía verde | De un vistazo: Energía | Sueños Sostenibles | Iluminando el futuro | Ecologización del petróleo | Pensando en cielos azules | Publicaciones y productos | Nueva energía para un ataque a la pobreza | Nuevos empresarios para la energía | Hora de actuar en serio | Rompiendo el hielo | Durante mi vida: 100% renovable


Artículos complementarios:
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
Energía, 2001
Poverty Health and the Environment, 2001
Climate and Action, 1998


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