De un vistazo:
Agua y saneamiento



La falta de agua potable segura y saneamiento es una de las mayores causas de enfermedad y muerte mundialmente. Cada año, arriba de 5 millones de personas mueren de enfermedades transmitidas por el agua: unos 3 millones de diarrea y alrededor de 2 millones de malaria. Entretanto, en los países en desarrollo las mujeres caminan muchos kilómetros por día para buscar agua a menudo peligrosa para su familia, acarreando de vuelta unos 20 kilos -- el peso de las maletas para un viaje aéreo. Y se calcula que dentro de pocas décadas, una tercera parte de la población del mundo sufrirá escasez crónica de agua.

Sería posible reducir la incidencia de enfermedad y muerte alrededor del mundo por tres cuartas partes si hubiera suministros adecuados de agua potable segura y saneamiento adecuado. Se han producido mejoras en el curso de las últimas décadas. En los años 1990, el número de habitantes con suministros de agua mejorados aumentó de 4.100 a 4.900 millones. En la primera mitad de la década se proveyó agua segura a otros 170 millones de residentes urbanos más en países en desarrollo, y otros 70 millones recibieron saneamiento apropiado. Pero este logro pronto quedó anegado por los efectos del crecimiento de la población y la migración urbana, que significó que para fines de 1994, otros 300 millones de habitantes en ciudades y urbanizaciones carecían de suministro de agua segura, y otros 600 millones más no tenían saneamiento adecuado.

A la tasa de inversión actual, no se proveerá agua potable segura a todos los habitantes de Asia antes del año 2025, y esto no podrá lograrse en América Latina y el Caribe antes de 2040 ni en Africa antes de 2050. Es urgente acelerar el ritmo del progreso. En la Cumbre del Milenio en septiembre 2000, las naciones del mundo resolvieron reducir a la mitad el número de personas sin acceso a agua potable segura y asequible para 2015. Dos años más tarde, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo, adoptaron un objetivo similar para el saneamiento.

Entretanto, más de la mitad de los ríos del mundo están gravemente degradados y contaminados, amenazando la salud y el sustento de los habitantes que dependen de ellos. Pero el Consejo Mundial del Agua informa que muchos países en desarrollo --mediante inversiones en el tratamiento de aguas residuales-- “han detenido la declinación de la calidad de las aguas de superficie, o hasta lograron mejorarla”.

Geoffrey Lean















Este número:
Indice | Editorial K. Töpfer | Accion para el futuro | Convirtiendo las palabras en acciones | Una mano lava a la otra | Gente | Un recurso frágil | Haciendo realidad el sueño | Agua para quitar la pobreza | De un vistazo: Agua y saneamiento | Perfil estelar: Angélique Kidjo | Enfoque en el saneamiento | En una ciudad como Mumbai | Flujo de abajo-arriba | Publicaciones y productos | Regando tierras sedientas | Paz a través de los parques | Llegando a los que no son oídos