De un vistazo:
mares, océanos e islas pequeñas


Los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID) tal vez sean el grupo de países más hermosos de la Tierra. También se encuentran entre los más vulnerables, y su vulnerabilidad está aumentando.

Son vulnerables a nivel medioambiental. Aislados del resto del mundo, han desarrollado sus propios ecosistemas frágiles, ricos en especies endémicas, particularmente en riesgo de extinción. Dependientes de los océanos, pueden ser especialmente afectados por amenazas tales como la pesca excesiva y la contaminación marina. Rodeados de los mares, a menudo sufren de escasez de agua dulce. Las precipitaciones son imprevisibles, y el agua que cae con frecuencia se escurre de la tierra, y la que queda es propensa a contaminación. Con poco o ningún interior, hay poco lugar para sus desechos, y son particularmente vulnerables a desastres naturales como tormentas, sequías e inundaciones, que están aumentando con el calentamiento de la Tierra. Además, el cambio climático también está agregando lo que tal vez sea el peligro mayor de todos: mares en alza que amenazan tornar inhabitables algunos PEID, y sumergir grandes tractos de otros.

También son vulnerables al nivel económico. Por lo general tienen pocos recursos y dependen de unos pocos cultivos o industrias. Por ende dependen de importaciones estratégicas y son penalizados por su lejanía y los altos costos de transporte resultantes, además de tener poca influencia sobre los foros que deciden los reglamentos del sistema económico mundial.

Inevitablemente, estas vulnerabilidades están entrelazadas. Muchos PEID dependen del turismo, pero éste está amenazado por degradación medioambiental: hasta cuatro quintas partes de los arrecifes coralinos poco profundos en ciertas partes del Caribe han sido destruidas. Algunos dependen de industrias de extracción, como ingeniería forestal o minería, que demasiado a menudo dañan el medio ambiente. La mayoría ven desaparecer o declinar su pesca vital a medida que la pesca excesiva afecta los océanos del mundo.

En 1992, en la Cumbre para la Tierra de Río de Janeiro los líderes del mundo resolvieron que los PEID eran “un caso especial para el medio ambiente y el desarrollo”, y esto fue reafirmado en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de 2002. Diez años atrás, la comunidad mundial, reunida en Barbados, elaboró un Programa de Acción para los PEID. Sin embargo, el apoyo prometido no se ha materializado. La ayuda ha declinado. Y así han hecho los precios de materias primas. Mientras tanto, las amenazas ambientales han aumentado. Los PEID son hoy más vulnerables que nunca, mientras que su capacidad para hacer frente a los choques ambientales o económicos ha declinado. La Reunión de Mauricio para revisar el Programa de Acción ofrece una oportunidad para invertir estas tendencias, y para empezar a capacitar a los PEID a ganar una fuerza que iguale su belleza.

Geoffrey Lean




Indice de Desarrollo Humano para PEID, 2003
Muchos PEID obtienen un alto puntaje en el Indice de Desarrollo Humano, que mide cómo sus políticas en efecto benefician a sus habitantes. La mayoría se colocan en la mitad superior de todos los países en desarrollo. Barbados tiene el puntaje más alto en el Sur, mientras Seychelles y Mauricio encabezan la lista para Africa.

Ayuda oficial para el desarrollo para PEID (US$ mil millones)
La ayuda para los PEID ha disminuido agudamente en el curso de la última década, bajando a alrededor de la mitad en términos reales. Entretanto, la inversión extranjera directa ha bajado en la mayoría de los PEID desde 1998, y las que existen en su mayoría se limitan a inversiones en el turismo y para la compra de servicios de electricidad y telecomunicaciones.

Tendencias en urbanización en PEID seleccionados (% urbano)
La rápida expansión de las ciudades en muchos PEID está haciendo graves demandas al medio ambiente. Los desechos se acumulan, causando problemas para su recolección y eliminación. Los suministros de agua son contaminados por aguas residuales, o por sal a medida que el alto uso causa introducción salina de las costas. La contaminación atmosférica, el ruido y la congestión aumentan, y la pobreza y el desempleo se concentran en las ciudades.

Turismo en pequeñas islas seleccionadas, fines de los años 1990
El número de turistas que visitan muchos PEID fácilmente excede el de sus habitantes, y el turismo es vital para sus economías, trayendo empleos y divisas extranjeras. Da cuenta de más de una cuarta parte de la economía total del Caribe, y emplea 70% de la población activa en las Bahamas. Continuará siendo una de sus pocas opciones de desarrollo, pero, de no manejárselo con cuidado, amenaza con arruinar el mismo medio ambiente que atrae a los visitantes.

Aumento mundial del nivel de los mares, estimado y pronosticado
La existencia misma de algunos PEID bajas como Tuvalu y las Maldivas está en juego como resultado del aumento del nivel del mar. Mucho antes de desaparecer bajo las olas se tornarán inhabitables, cuando la sal contamine su agua potable y las tormentas los azoten. Sin embargo, contribuyen menos a las emisiones de gases de efecto invernadero que cualquier otro grupo de naciones.

Desastres naturales en PEID seleccionados, primeros nueve meses de 2003
Los PEID son muy vulnerables a los desastres naturales, y éstos están incrementando. En diciembre último el Caribe fue asolado por huracanes fuera de la estación normal. Este año, mareas excepcionalmente altas han azotado los estados insulares del Pacífico, sobre todo Tuvalu. Se anticipa que las tormentas y las sequías aumentarán, tanto en frecuencia como en severidad, a medida que va aumentando el calentamiento de la Tierra.

Número de especies endémicas, amenazadas y extintas, por región de PEID
Aisladas en los océanos, las pequeñas islas han desarrollado una fauna y flora silvestre única. En Madagascar, más de la mitad de los vertebrados y más de cuatro quintas partes de las especies vegetales son endémicas. Pero esta vida silvestre se halla particularmente amenazada: virtualmente cada PEID tiene especies en peligro de extinción. Las islas eran hábitats de alrededor de tres cuartas partes de todas las especies animales que se sabe han desaparecido para siempre.

ALERTA DE CONTAMINACION: Zonas costeras privadas de oxígeno
Las zonas muertas están aumentando en los mares del mundo: el número de las 146 actualmente conocidas ha doblado desde 1990. La contaminación asociada con la correntía de tierras agrícolas, la quema de materia fósil y los desechos humanos estimulan el crecimiento de algas, que florecen y luego se depositan en el fondo del mar y allí se descomponen. En el proceso gastan la mayor parte del oxígeno, asfixiando en efecto a los peces, mariscos y otros seres vivientes. Los recursos pesqueros y la biodiversidad sufren.




Este número:
Indice | Editorial K. Töpfer | A la corriente principal | Los días olvidados de la Creación | Restaurando una perla | ¡Impidan que mi país desaparezca! | Liberación de la energía | Los océanos necesitan a las montañas | Gente | Un corredor en el océano | De un vistazo: mares, océanos e islas pequeñas | Perfil: Cesaria Evora | Ninguna isla es una isla | Islas pequeñas, gran potencial | Pequeño = vulnerable | Resistencia natural | Publicaciones y productos | Apartando el petróleo de las aguas turbulentas | Restablecimiento del equilibrio | Vecinos sin fronteras | ¿Acaso esperará la madre naturaleza? | Los canarios del Pacífico

 
Artículos complementarios:
Production and consumption, 1996
Climate, 1997
Climate and Action, 1998
Oceans, 1998
Fresh Water, 1998
Small Islands, 1999
Transport and communications, 2001
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
Energía, 2003
La globalización, la pobreza, el comercio y el medio ambiente, 2003