Un corredor en
el oceano

 
Carlos Manuel Rodríguez
describe un intento internacional pionero para conservar uno de los trechos de océano más importantes del mundo

En la orilla oriental del Pacífico tropical, en el vasto triángulo de océano bordeado por las costas de América Central y América del Sur, está situada una de las zonas más valiosas, y más vulnerables, de la Tierra. Aquí, grandes movimientos de agua --la Corriente de Humbold, la Corriente Ecuatorial, la Corriente de Panamá, la Corriente Costera de Costa Rica, la Corriente de Cromwell y la Gira de Panama Bight-- convergen y se mezclan. Estas corrientes causan el flujo de los nutrientes del océano profundo, proporcionando alimento para muchas especies. Además, dispersan las larvas de peces, corales, crustáceos, moluscos y equinodermos, y afectan las migraciones, con el resultado de una amplia interconexión ecológica a través de la región.

Bajo las olas, vastas montañas y arrecifes subterráneos se alzan del lecho marino, creando ricos hábitats para incontables especies endémicas. Encima de ellos sobresalen algunas de las islas dotadas con la más rica biodiversidad en el mundo, como la Isla de Cocos y el Archipiélago de Colón (Galápagos). Y especies migratorias raras y amenazadas atraviesan sus aguas, tales como la ballena azul y la ballena jorobada, la tortuga caguama y la tortuga laúd.

Las Islas Galápagos son mundialmente famosas, pero de modo alguno excepcionales en estos extraordinarios mares. Se han registrado unas 336 especies de peces tan sólo alrededor de la Isla Gorgona de Colombia. En mi país, la Isla de Cocos cuenta con 18 especies de corales, 57 especies de crustáceos, 250 especies de peces y 510 especies de moluscos. Nuestro Parque Nacional Las Baulas es una de las últimas zonas de desove para la tortuga laúd en el Pacífico Americano, mientras que las ballenas jorobadas se reproducen y paren alrededor de las islas de este extraordinario trecho de océano.

Ahora, una iniciativa, única como la zona misma, está tratando de conservarla. Cuatro gobiernos --los de Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador-- se han unido con más de 50 socios, incluso varios de los principales grupos de conservación e investigación, para lanzar el primer intento jamás hecho de perseguir una gestión integrada del ecosistema a través de múltiples jurisdicciones internacionales. La iniciativa del Ambiente Marino del Pacífico Tropical Oriental, parcialmente financiada por la Fundación de las Naciones Unidas, es parte de un acuerdo más amplio de 15 millones de dólares entre la Fundación, el Fondo Mundial para la Conservación en Conservation International (CI) (con fondos de la Fundación Gordon y Betty Moore) y el Centro de Patrimonio Mundial de UNESCO para conservar Sitios de Patrimonio Mundial Naturales existentes y propuestos.
A pesar de que los océanos cubren el 70% del globo, menos de 1% de ellos están ubicados en algún tipo de zona protegida
La conservación en los océanos está muy a la zaga de la conservación en tierra. De los 754 sitios en la lista del Patrimonio Mundial de UNESCO sólo figuran unos 20 con algunos componentes marinos importantes y menos de diez de ellos han sido inscritos puramente por sus valores marinos. A pesar de que los océanos cubren el 70% del globo, menos de 1% de ellos están ubicados en algún tipo de zona protegida. Es intención de la iniciativa del Ambiente Marino del Pacífico Tropical Oriental establecer un corredor funcional de conservación marina mediante la creación de una red de zonas marinas protegidas a través de los 211 millones de hectáreas de mar que recaen dentro de las zonas económicas exclusivas de nuestros cuatro países. La iniciativa también está encaminada a mejorar la gestión y la protección de los sitios de Patrimonio Mundial de las Islas Galápagos de Ecuador y la Isla de Cocos de Costa Rica, y asegurar la designación para el Parque Nacional Coiba de Panamá y el Santuario de Flora y Fauna Malpelo de Colombia.

El planeamiento de la iniciativa comenzó en el año 2000, cuando Ecuador se puso en contacto con CI, el PNUMA y la UICN (la Unión Mundial para la Naturaleza) para considerar maneras de proteger la zona. Fue lanzada dos años más tarde, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo, por un grupo reunido por las tres organizaciones, integrado por los Presidentes de Costa Rica y Ecuador, el Vicepresidente de Panamá y el Viceministro para el Medio Ambiente de Colombia. Cuenta con el apoyo de los presidentes de los cuatro países y sus ministros para el medio ambiente.

La iniciativa desarrollará un enfoque de ecosistema que respetará la soberanía de cada uno de los cuatro gobiernos mediante acuerdos entre ellos. Su trabajo representa una visión colaborativa única para compartir la gestión de recursos. Y puede ofrecer un modelo para la gestión transfronteriza de sitios marinos y de Patrimonio Mundial en todas partes del mundo


Carlos Manuel Rodríguez es Ministro para Medio Ambiente y Energía, Costa Rica.

Foto: Edmund P. Green


Este número:
Indice | Editorial K. Töpfer | A la corriente principal | Los días olvidados de la Creación | Restaurando una perla | ¡Impidan que mi país desaparezca! | Liberación de la energía | Los océanos necesitan a las montañas | Gente | Un corredor en el océano | De un vistazo: mares, océanos e islas pequeñas | Perfil: Cesaria Evora | Ninguna isla es una isla | Islas pequeñas, gran potencial | Pequeño = vulnerable | Resistencia natural | Publicaciones y productos | Apartando el petróleo de las aguas turbulentas | Restablecimiento del equilibrio | Vecinos sin fronteras | ¿Acaso esperará la madre naturaleza? | Los canarios del Pacífico


Artículos complementarios:
Oceans, 1998
Small Islands, 1999
Biological Diversity, 2000
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
El Patrimonio Mundial y Las Zonas Protegidas, 2003


AAAS Atlas of Population and Environment:
Ecosystems