Las jóvenes

 
 Kathryn Bushkin
explica la importancia de las niñas adolescentes para nuestro futuro, y describe un programa que está dándoles esperanza y habilidades para la vida.


El futuro del mundo será determinado por los jóvenes de hoy. Ellos representan nuestras mejores esperanzas, por lo cual debemos nutrirlos, cuidarlos y educarlos. Los jóvenes también son barómetros de nuestros más grandes retos: sus temores y sus vulnerabilidades relacionados con el medio ambiente, el SIDA, la pobreza y las oportunidades iluminan prioridades mundiales. Diez años atrás, estos valores y responsabilidades colocaron a los jóvenes, especialmente a las niñas adolescentes y sus necesidades, en el centro del Programa de Acción elaborado en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD).

Cerca de la mitad de los casi 6.400 millones de habitantes en el mundo son menores de 25 años de edad. Hay ahora más de 1.000 millones de personas jóvenes en el planeta, entre ellos más de 750 millones de adolescentes por entrar en sus años reproductivos. El amplio cuadro de personas jóvenes alrededor del mundo asegura que, hasta en caso de que la fertilidad continúe bajando mundialmente, se producirá un importante crecimiento de la población en las décadas por venir. El fenómeno, conocido como “momento demográfico", dará cuenta del 50% del crecimiento de la población en las naciones en desarrollo hasta el año 2100. A las claras, las elecciones y oportunidades ofrecidas a la generación emergente y las decisiones que tome esta generación habrán de configurar el mundo del futuro. Las jóvenes adolescentes, enfrentadas con importantes retos sociales, económicos, biológicos y políticos, son fundamentales en esta ecuación.

Desde su fundación en 1998 por Ted Turner, un hombre de negocios con visión de futuro, la Fundación de las Naciones Unidas ha tenido un enfoque especial en los jóvenes en general (a través de programas de salud para los niños) y especialmente en las niñas adolescentes (a través de programas para la mujer y la población).

La razón básica para el enfoque de la Fundación de las Naciones Unidas en las adolescentes por cierto es convincente.

En prácticamente cada rincón del mundo, las niñas adolescentes se enfrentan con presiones únicas en lo concerniente a sexualidad, matrimonio, oportunidad económica, educación y violencia. Por una variedad de razones, las adolescentes, tanto casadas como no casadas, tienen limitada capacidad para protegerse contra los encuentros sexuales no deseados y peligrosos, así como contra el matrimonio infantil y no deseado, el embarazo y la enfermedad.
Las elecciones y oportunidades ofrecidas a la generación emergente habrán de configurar el mundo del futuro
Desde el punto de vista socioeconómico, las niñas siguen teniendo limitado acceso a educación básica de calidad en muchas partes del mundo, y esto, a su vez, limita sus oportunidades para desempeñar papeles significativos dentro de su comunidad. Las habilidades de generación de ingreso de las niñas y sus oportunidades profesionales también son limitadas. Ellas son responsables para una desproporcionada carga de tareas domésticas, y se les deniegan oportunidades de liderazgo y participación activa en los asuntos comunitarios. Estas numerosas diferencias --en última instancia productos de su bajo estatus en la sociedad-- se refuerzan unas a otras, comprometiendo de este modo la capacidad de las jóvenes para poder realizar su potencial.

Más recientemente, la pandemia del VIH/SIDA ha surgido como una amenaza mayor para el bienestar de las mujeres jóvenes, en particular en Africa subsahariana, donde se encuentran tres cuartas partes de todos los casos femeninos de SIDA. Las mujeres ahora dan cuenta de casi 60% de todas la infecciones en Africa subsahariana: más de 17 millones de mujeres están afectadas. En gran parte del sur de Africa, la predominancia del VIH es entre cuatro y siete veces más alta entre las niñas menores de 18 años que entre los varones de la misma edad, mientras que 67% de las personas jóvenes VIH-positivas son femeninas.

Por todas estas razones, la Fundación de la Naciones Unidas ha estado trabajando con el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/SIDA (UNAIDS) en la Iniciativa Juvenil Sudafricana (SAY). SAY está tratando de prevenir la propagación del SIDA entre los jóvenes en ocho países del sur de Africa, enfocando sus actividades en las poblaciones más vulnerables, tales como las niñas que carecen de acceso a educación, niños que viven en la calle, refugiados y trabajadores itinerarios.

La iniciativa SAY está llevando esperanza a las comunidades en el sur de Africa, y desarrollando modelos de éxito. La educación en materia de salud y habilidades para la vida ya ha llegado a más de 100.000 adolescentes en Angola. Se han establecido clubs juveniles para miles de niñas en Malawi para mejorar su autoestima. Se usaron programas de consejería en 62 escuelas de Mozambique. Y en la República de Sudáfrica, Zimbabwe y Swazilandia se han iniciado docenas de exitosas estrategias y servicios para la prevención del VIH/SIDA.

Trabajando juntas, la Fundación de las Naciones Unidas y las agencias de las Naciones Unidas que la iniciativa SAY apoya en el campo están desarrollando historias de éxito en el esfuerzo de ayudar a la gente joven a evitar la infección de VIH. En el proceso, estamos fomentando oportunidades para nuestra mejor esperanza para el futuro: ciudadanos sanos, felices, educados e informados, equipados con las habilidades y oportunidades que necesitan para construir un mañana mejor


Kathryn Bushkin es Vicepresidenta Ejecutiva y Oficial Principal de Operaciones de la Fundación de las Naciones Unidas.

Foto: Fundación de las Naciones Unidas


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Mucho camino por delante | Consenso práctico | Cambio de poder | Igualdad y eficacia | Gente | Pequeña parcela, gran tranquilidad | Las jóvenes | Avivando el cambio | De un vistazo: Las mujeres, la salud y el medio ambiente | Aishwarya Rai | Oportunidad sin precedentes | Publicaciones y productos | Una herencia química | La afrenta tóxica | Primero emancipar | Compromiso ciudadano | Añadiendo una perspectiva femenina | Después de todo, ¡“naturaleza” es femenino! | Una voz única

 
Artículos complementarios:
Culture, values and the environment 1996
La pobreza, la salud y el medio ambiente, 2001
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo, 2002
Energía, 2003
El agua, el Saneamiento, y la Gente, 2003


AAAS Atlas of Population and Environment:
Population and natural resources
Population, waste and chemicals