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Wangari Maathai es la primera ambientalista -y la primera mujer africana- en ganar el Premio Nobel de la Paz, en un notable reconocimiento de la estrecha relación entre la protección del medio ambiente y la seguridad mundial.

La Profesora Maathai -la fundadora del Movimiento de Cinturón Verde y actualmente Ministra Adjunta para Medio Ambiente y Recursos Naturales- fue galardonada con el premio a comienzos de diciembre por “su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz”.

La citación del Comité Nobel Noruego rezaba: “La paz sobre la Tierra depende de nuestra capacidad de asegurar el medio ambiente en el cual vivimos. Maathai se encuentra al frente de la lucha para promocionar el desarrollo social, económico y cultural ecológicamente viable en Kenia y en Africa. Ha adoptado un enfoque holístico hacia un desarrollo sostenible que abarca la democracia, los derechos humanos y los derechos de la mujer en particular. Maathai piensa mundialmente y actúa localmente.”

Klaus Toepfer, Director Ejecutivo del PNUMA, dijo: “La comprensión del estrecho vínculo entre la protección del medio ambiente y la seguridad de la Tierra está aumentando en todas partes del mundo; corresponde por lo tanto que el Premio Nobel de la Paz haya sido conferido a la más dedicada defensora del medio ambiente en Africa...

“Por décadas ha sido una intrépida opositora de la apropiación de tierras públicas y la destrucción de bosques, y una vigorosa abogada en pro de la democracia y la protección medioambiental.”

La Profesora Maathai fue una de las primeras personas ganadoras del Premio de “Los 500 Seleccionados” del PNUMA en 1987, y hace mucho tiempo es miembro del jurado del Premio Sasakawa para el Medio Ambiente del PNUMA.

Poco después del anuncio habló sobre la importancia que tiene el PNUMA para su trabajo en una declaración en la inauguración de La Mujer como la Voz del Medio Ambiente (WAVE) -la conferencia de mujeres ministras para el medio ambiente y la asamblea mundial de mujeres sobre el medio ambiente- en su oficina central en Nairobi.

Dijo en la ocasión; “Desde comienzos de los años 70, este solar del PNUMA, sus respectivos Directores Ejecutivos y ahora Klaus Toepfer, y los magníficos miembros de su personal nos han ofrecido un terreno fértil sobre el cual podemos desarrollar ideas y estrategias sobre cómo convertir el medio ambiente en una prioridad para todos los ciudadanos y gobiernos, especialmente los gobiernos africanos.

“El camino que hemos recorrido juntos ha sido marcado con pruebas y triunfos, pero esta institución nos ha alentado y apoyado para ser audaces, persistentes y consistentes en nuestra persecución de un enfoque holístico hacia el logro de un desarrollo sostenible.”





Bianca Jagger es una de las tres recipientes del Premio en efectivo Right Livelihood, que le fue conferido por “haber demostrado a través de largos años cómo es posible poner la celebridad al servicio de los explotados y desfavorecidos”. El jurado del premio citó “su largo compromiso y dedicada tarea de campaña en pro de una amplia variedad de asuntos de derechos humanos, justicia social y protección del medio ambiente”.

En los años 90 defendió la causa de los derechos de los pueblos autóctonos de América Latina, e hizo campaña para salvar la selva tropical en la que viven. Ha hecho campaña contra la tala y el desmonte de la selva -y la contaminación de petróleo en el Amazonas ecuatoriano- y ayudó a demarcar las tierras ancestrales del pueblo yanomami del Brasil contra la invasión de los mineros del oro.

Compartió el premio con Raúl Montenegro de Argentina, quien fue honrado por haber demostrado “cuánto puede hacer un científico y activista dedicado para crear conciencia ecológica y prevenir la degradación del medio ambiente”. El profesor Montenegro -presidente de FUNAM (Fundación para la Defensa del Ambiente) y su principal fundador 22 años atrás- es reconocido por haber ayudado a establecer seis parques nacionales, deteniendo la deforestación de por lo menos 500.000 hectáreas, por prevenir la construcción de una planta de reprocesamiento nuclear, por haber obligado la limpieza de vertederos de desechos tóxicos, exponer la contaminación y organizar campañas contra presas y en pro del suministro de agua limpia.

El tercer participante del premio, dotado de 270.000 dólares, fue el grupo Memorial por su trabajo encaminado a proteger libertades civiles en Rusia y países vecinos


FOTOS: PNUMA, Manuel Pallares


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Fortaleciendo el imperio de la Ley | Socios con la Ley | La Justicia puede ser corta de miras | La fuerza de la ley | Una cuestión de juicio | Una legislación energética | Gente | ¿Imperio del hombre o imperio de la ley? | De un vistazo: El Imperio de la Ley | Sebastião Salgado | ¡El desarrollo sostenible viene de Saturno! | Un planeta, diferentes mundos | La sabiduría de la naturaleza | La corrupción no es inevitable | Conflicto y cooperación | Un hito holístico | Confiriendo podera los pobres | El clima legal | Pequeño pero efectivo | Construyendo el marco


Artículos complementarios:
Las Mujeres, La Salud y el Medio Ambiente 2004