Una iniciativa para
el cambio

 
Jan Kubis
describe un esfuerzo pionero que se ocupa del medio ambiente y las amenazas a la seguridad en la región del Cáucaso del Sur

Hace mucho tiempo que el Cáucaso del Sur viene siendo un punto de convergencia para el cambio, un puente entre Asia y Europa. Hoy, las transformaciones sociales, políticas y económicas están alterando relaciones centenarias entre países y comunidades, afectando el medio ambiente natural y, a su vez, siendo afectadas por el mismo. En el peor de los casos imaginables, el estrés y el cambio del medio ambiente podría socavar la estabilidad en la región. En el mejor, la ordenación sólida del medio ambiente podría ser un medio para catalizar la estabilidad a la vez que promociona la seguridad humana y un desarrollo sostenible.

Situadas entre el Mar Caspio y el Mar Negro, y rodeadas por vecinos económica, política y culturalmente influyentes (Turquía, Irán y Rusia), las ex- repúblicas soviéticas transcaucásicas -Armenia, Azerbaiyán y Georgia- se convirtieron en estados independientes en 1991. Durante la década de los años 90 fueron desafiadas por el desmantelamiento de la economía soviética y por las presiones de la transformación política. Ahora -si bien continúan sufriendo debido a la dramática declinación económica de los años 90 y los legados ambientales de la era soviética- están emergiendo a un período que ofrece esperanza para un futuro más próspero.

Los países transcaucásicos comparten una historia reciente marcada por tensión y violenta lucha, ruina económica y renacimiento incipiente, y un lento desarrollo democrático. Y en la actualidad se encuentran en medio de transformaciones sociales, políticas y económicas similares.

La interacción entre las presiones medioambientales y otras presiones de seguridad humana que contribuyen a la amenaza de inestabilidad -o a reducirla- es compleja y depende del contexto. Pero las investigaciones sugieren que -si bien los conflictos tienen múltiples causas- la degradación, el agotamiento o la mala administración de los recursos naturales unidos al cambio demográfico pueden perjudicar la estabilidad local e internacional de dos maneras.

La primera es reforzando e incrementando agravios dentro de las sociedades y entre ellas: donde quedan pocas alternativas, o donde se perciben grandes injusticias u oportunidades para enriquecimiento, diferentes grupos podrán competir por los recursos, creando oportunidades para violencia. La segunda es debilitando a los estados -- proporcionando ganancias para grupos insurgentes y criminales, deprimiendo la productividad económica, o socavando la legitimidad del estado a los ojos de sus ciudadanos.

Pero una sólida administración del medio ambiente también puede ser una base para construir la paz y para la reconciliación post-conflicto. Por ejemplo, un cuerpo de trabajo convincente ha demostrado que es más probable que las naciones cooperen en vez de luchar sobre la ordenación de cuencas hidrográficas internacionales.

En otoño de 2002, reconociendo el carácter multifacético de las fuentes ambientales de inseguridad humana, tres organizaciones con diferentes mandatos, pericia y redes -la Organización para Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PDNU) y el PNUMA- formaron la Iniciativa de Medio Ambiente y Seguridad (ENVSEC).

Trabajando en consultación con expertos nacionales e internacionales, la ENVSEC trata de identificar y trazar el mapa de situaciones donde diversos problemas ecológicos amenazan con generar tensiones u ofrecen oportunidades para sinergias -- entre comunidades, países o regiones. También trata de ayudar a gobiernos anfitriones a generar un programa de instrumentos para la ordenación del medio ambiente y atraer inversiones que podrían ayudar a promocionar la paz y la seguridad humana.

La Iniciativa se basa en una combinación de las fuerzas, la pericia y la presencia en el terreno de las organizaciones socias para desempeñar tres funciones clave. En primer lugar, evaluando la vulnerabilidad y monitoreando las conexiones entre medio ambiente y seguridad. En segundo lugar, formando capacidad y desarrollando instituciones. Y en tercer lugar, implementando, y abogando por la integración de asuntos y prioridades medioambientales y de seguridad en la elaboración de políticas internacionales y nacionales.

Ofrece a los gobiernos un valioso enfoque al tratar de encarar las interconexiones entre el medio ambiente y la seguridad de varias formas. Es un foro abierto que funciona a invitación de los gobiernos, destinado a generar cooperación y asegurar la coordinación entre instituciones internacionales y aprovechar sus respectivas fuerzas y experiencia. Saca sus análisis de consultas con interesados en la región, del gobierno y de la sociedad civil, fomentando la propiedad local de los resultados. Trata de superar coincidencias disciplinarias e integrar aspectos de seguridad ambiental, económica, política e institucional. Combina habilidades analíticas, geográficas y de comunicación para dirigirse a los encargados de elaborar las políticas a diversos niveles. Y se propone crear e implementar enfoques prácticos hacia conexiones ambientales y de seguridad en áreas vulnerables.

A invitación de las autoridades de Armenia, Azerbaiyán y Georgia, la OSCE, el PDNU y el PNUMA han desarrollado un estudio conjunto sobre las conexiones entre el medio ambiente y la seguridad en el Cáucaso del Sur con el fin de evaluar los riesgos para la seguridad humana y la estabilidad dentro del marco de la ENVSEC. Las conclusiones del informe de la evaluación de la región del Cáucaso del Sur realizada por la ENVSEG – presentado a los ministros para el medio ambiente de los tres países objeto del estudio en Tbilisi en octubre de 2004- se exponen a continuación.

Desde la perspectiva de seguridad, las fuentes de inestabilidad en el Cáucaso del Sur pueden dividirse en dos categorías. La primera abarca los continuos peligros originados en los conflictos inherentes del colapso soviético. Los mismos comprenden los conflictos de Georgia-Osetia y Georgia-Abkhazia y el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán basados en reclamos territoriales en la región Nagono-Karabakh que ha causado un desbordamiento de refugiados y personas desplazadas interiormente y la disrupción de lazos políticos y económicos entre los países en conflicto. Los peligros del excedente de población de las regiones inestables transcaucásicas del Norte también recaen en esta categoría.

La segunda categoría de fuentes de conflicto, o peligros “nuevos”, puede surgir de la declinación de los estándares de vida y los cambios en el paisaje político. Nuevas polarizaciones de índole socioeconómica podrían tener una dimensión regional, y convertirse en una nueva fuente de inestabilidad.

Desde una perspectiva ambiental, los países transcaucásicos del Sur están esforzándose por superar las consecuencias ecológicas del período soviético, al mismo tiempo que regeneran sus economías y se enfrentan a problemas ambientales contemporáneos y futuros -- lo cual incluye manejar los impactos de la creciente producción industrial, la adaptación a los cambios climáticos y la regulación de nuevas tecnologías. Estos países necesitan dirigir inversiones a tecnologías de producción más limpia e industrias de alto valor añadido, y reforzar sus capacidades de ordenación de los desechos si han de revitalizar sus economías de un forma sensible al medio ambiente.
La ordenación sólida del medio ambiente podría ser un medio para catalizar la estabilidad
Por una parte, la falta de información sobre el estado del medio ambiente y el impacto de la degradación medioambiental sobre la seguridad de la población en zonas de conflicto puede obstaculizar los procesos de paz. Por la otra, el repunte en la productividad económica podría aumentar las tensiones por nueva contaminación, o por el acceso a recursos naturales como agua limpia, suelo y espacio destinado a vivienda. Tales presiones ambientales podrían agudizar la polarización social y la lucha interna. Y el incumplimiento de un gobierno a la hora de manejar de forma efectiva los recursos naturales y las condiciones ambientales en los intereses de su ciudadanía podría resultar en la pérdida de legitimidad del estado.

El informe identifica tres campos de riesgo para el medio ambiente y la seguridad, a saber: degradación del medio ambiente y acceso a recursos naturales en áreas de conflicto; manejo de asuntos ambientales entre dos países fronterizos, tales como recursos hídricos transfronterizos, peligros naturales, y legados industriales, de infraestructura y militares; y el crecimiento de la población y el rápido desarrollo en ciudades capitales.

Al elaborar el informe, los expertos y las autoridades de Armenia, Azerbaiyán y Georgia estuvieron de acuerdo sobre problemas compartidos y prioridades comunes en la tarea de tratar amenazas ambientales para la seguridad, incluso la necesidad de evaluar, a fondo, el estado del medio ambiente en áreas de conflicto. Ahora, la tarea con que se enfrentan las autoridades locales es definir, con la ayuda de la comunidad internacional -incluso la OSCE, el PDNU y el PNUMA- un programa de trabajo encaminado a tratar las amenazas identificadas.

Para ser realistas, es sumamente difícil reconciliar las partes y convencerles para que cooperen mientras existan problemas políticos sin solucionar. Pero esta clara condición política previa no debería constituir una barrera para promocionar el diálogo científico y apoyar soluciones técnicas que no entrañen una cooperación política directa entre partes del conflicto.

Los proyectos que se ocupen de problemas medioambientales que amenazan la seguridad humana reportarán beneficios directos en cuanto a la seguridad de las poblaciones locales. A más largo plazo, al evitar nuevas tensiones, también harán una contribución positiva a la solución de disputas políticas fronterizas más amplias


El Embajador Jan Kubis es Secretario General de la Organización para Seguridad y Cooperación en Europa.

Foto: Wayne Oberparleiter/PNUMA/Topham


Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Despertando a la realidad | Plantando la seguridad | Paz natural | Gente | No podemos andarnos con dilaciones | Atrayendo la inversión privada | Remodelando el debate sobre energia y seguridad | De un vistazo: La seguridad del medio ambiente | Perfil estelar: Salman Ahmad | ¿Cuántas tierras harían falta? | Cascos verdes | Publicaciones y productos | Una iniciativa para el cambio | Seguridad en medio de turbulencia | El agua y la guerra | Venciendo la “maldición de los recursos” | Una paz verde | ¡Es un problema de pobreza, tonto!