Mucho que discutir,
mucho que hacer

 
Sachiko Kuwabara-Yamamoto describe el trabajo del Convenio de Basilea y los retos por delante

Desde la entrada en vigor del Convenio de Basilea en 1992 se ha establecido un régimen internacional efectivo para regular los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y otros desechos. El mismo está operando con éxito en todas partes del mundo, con el apoyo de 163 Partes. Estamos orgullosos de nuestros logros y del importante progreso realizado recientemente con el lanzamiento de un Plan Estratégico de 10 años para la Implementación del Convenio de Basilea y un mecanismo de conformidad, el establecimiento legal de nuestra red de Centros Regionales del Convenio de Basilea, y el continuo desarrollo de nuestro Programa único de Alianzas.

Ha llegado ahora el momento para nosotros de extender nuestras actividades aun más. Nuestras Partes informan de que generan más de 100 millones de toneladas de desechos peligrosos cada año. A nivel mundial, es probable que el total exceda con creces esta cifra. El crecimiento de la población mundial, la industrialización y el creciente consumo están produciendo niveles de desechos cada vez más altos. El consumo masivo de productos electrónicos y otros equipos que están llegando al final de su vida útil --y su rápida obsolescencia-- genera enormes cantidades de desechos que contienen materiales peligrosos, y su exportación a una escala masiva a países en desarrollo no equipados para recibirlos. Cada vez se encuentran más desechos peligrosos entremezclados con los residuos municipales y domésticos. Llevará décadas invertir esta tendencia ascendente; una tendencia que únicamente puede ser nociva para la salud humana y el medio ambiente.

La persecución de un desarrollo sostenible requerirá desasociar la generación de desechos del crecimiento económico. Un régimen internacional para regular el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos y otros desechos es esencial, pero no es suficiente para tratar de resolver satisfactoriamente este problema.

Contra este trasfondo, la Nota del presidente de la Oficina Expandida de la COP6 en consulta con la Oficina Expandida identificó varios asuntos clave, algunos de los cuales se mencionan abajo.

Uno de los objetivos centrales del Convenio de Basilea es la “gestión ecológicamente racional de los desechos peligrosos”. Con la misma se trata de proteger la salud humana y el medio ambiente, particularmente minimizando la producción de desechos peligrosos siempre que sea posible. Gestión ecológicamente racional significa tratar el problema a través de un “enfoque de ciclo vital integrado”, involucrando la prevención de desechos y estrictos controles de la generación de desechos peligrosos en su almacenamiento, transporte, tratamiento, reciclaje, recuperación y eliminación final.

La Declaración Ministerial de Basilea sobre Gestión Ecológicamente Racional de 1999 --adoptada en ocasión del décimo aniversario del Convenio-- estableció un marco para la gestión de ciclo vital de los desechos peligrosos y otros desechos, como el foco para la acción en la segunda década de operación. El Plan Estratégico para la Implementación del Convenio de Basilea elaborado a continuación, adoptado en la COP6, identificó actividades prioritarias encaminadas a prevenir, minimizar, reciclar, recuperar y eliminar desechos peligrosos y otros desechos, y promocionar y utilizar tecnologías más limpias. Desde un punto de vista práctico, esto significa que es necesario y apropiado manejar los desechos peligrosos generados domésticamente en una manera similar a la aplicada a los desechos importados.

Los retos clave consisten en manejar los desechos de una forma que proteja la salud humana y el medio ambiente, mediante medidas aplicables a todo el ciclo vital -- desde la reducción de la producción de desechos, hasta la promoción de su recuperación, reciclaje y reutilización, y asegurando que su eliminación sea efectuada usando métodos y tecnologías ecológicamente racionales.

El reconocimiento de que la implementación racional del Convenio de Basilea nos exige dejar de considerar los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos separadamente de asuntos más amplios relacionados con el problema de los desechos nos lleva a la necesidad de forjar alianzas. Por ende, el tema de la Conferencia es “Alianza para hacer frente al problema de los desechos a nivel mundial”.

Como hemos expuesto en nuestro Plan Estratégico, solucionar el problema de los desechos requiere “cooperación y alianzas a todos los niveles, en los países y entre ellos, en autoridades públicas, organizaciones internacionales, el sector de la industria, organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas”. Tanto las alianzas Norte-Sur y Sur-Sur como las alianzasmultisectoriales público-privadas son de enorme valor. Unidas a la promoción del enfoque de ciclo vital y la gestión ecológicamente racional, las alianzas hacen y harán una contribución mayor en el empeño de fortalecer la implementación del Convenio.

La COP7 ayudará a definir el papel del Convenio de Basilea en la formación de alianzas para su implementación efectiva. Las alianzas son de diverso tipo y gran alcance. Por ejemplo, cuando se relacionan con el enfoque de ciclo vital hacia la gestión de desechos químicos y peligrosos, entrañan la colaboración sostenida del Convenio de Basilea con el Convenio de Estocolmo y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial para encarar el problema de los desechos de contaminantes orgánicos persistentes. Otro ejemplo es la persecución de sinergias con los Convenios de Rotterdam y Estocolmo y relacionar con el Enfoque Estratégico para la Gestión de Productos Químicos a nivel Internacional (SAICM: Strategic Approach to International Chemicals Management), lanzado por el Consejo de Administración del PNUMA. Ya se han llevado a cabo diversas iniciativas encaminadas a asegurar que los tres Convenios se apoyen unos a otros, tanto a nivel mundial como regional y nacional.
Los retos clave consisten en manejar los desechos de una forma que proteja la salud humana y el medio ambiente, mediante medidas aplicables a todo el ciclo vital -- desde la reducción de la producción de desechos, hasta la promoción de su recuperación, reciclaje y reutilización, y asegurando que su eliminación sea efectuada usando métodos y tecnologías ecológicamente racionales
Para dar otro ejemplo, podemos contemplar la formación de alianzas en la esfera de la gestión integrada de los desechos a través de la red de Centros Regionales del Convenio de Basilea -- a modo de programas con los gobiernos locales para promocionar la gestión ecológicamente racional de desechos peligrosos como parte de los desechos municipales. Esto contribuiría a disminuir el peligro presentado por los desechos peligrosos (por ejemplo de hospitales, laboratorios o empresas de mediano tamaño) que han sido mezclados con desechos municipales.

Para avanzar aún más en el fomento del enfoque regional, se está tratando de forjar alianzas con el fin de desarrollar capacidad regional para el reciclaje, la recuperación o la eliminación ecológicamente racional de desechos peligrosos: esto se halla ejemplificado por la iniciativa del Convenio de Basilia en curso para la recuperación ambientalmente racional de pilas plomo-ácidas usadas en el Caribe y América Central. Este enfoque posibilita economías de gran escala, hace transparente la exportación e importación de una corriente de desechos específica, y facilita el cumplimiento del Convenio.

Otro ejemplo más es el de las alianzas con el sector privado --tales como nuestras iniciativas para desechos de teléfonos móviles y de productos electrónicos-- mediante las cuales los fabricantes reúnen mejores prácticas en la gestión de ciclo vital para sus productos en beneficio de la comunidad internacional en general, especialmente los países en desarrollo.

Las alianzas con una amplia gama de donantes potenciales son esenciales para asegurar una base de recursos técnicos y financieros para apoyar a las Partes en la tarea de implementar el Convenio de Basilea. Respecto a este reto, el Convenio es un instrumento que cuenta con insuficientes recursos. Las iniciativas de alianzas que reflejen auténticas sinergias permitirán una movilización de recursos más efectiva y eficiente. De ahí, la formulación de una estrategia integral para la movilización de recursos -- Movilización de recursos para un futuro más limpio-- para enunciar mejor el potencial del Convenio de Basilea, que será uno de los temas de discusión en la COP.

Hay mucho que discutir y mucho que hacer. Anticipamos vívidos debates en la nueva visita del sector de alto nivel a la Conferencia este año, convirtiéndola en un foro para intervenciones de nuevas iniciativas de las Partes, otros interesados, prominentes expertos e invitados especiales


Sachiko Kuwabara-Yamamoto es Secretaria Ejecutiva del Convenio de Basilea.

PHOTOGRAPH: Erico Wallfisch/UNEP/Topham


Bienvenidos a la reunion

Bienvenidos a la Séptima reunión de la Conferencia de las Partes (COP7) del Convenio de Basilea. La COP se celebra cada dos años y es el cuerpo de gobierno del Convenio, integrado por todos los gobiernos y organizaciones que han ratificado o subscrito el Convenio de Basilea (163 Partes en la actualidad). En cada COP se toman decisiones para el siguiente bienio y más allá, sobre el planeamiento estratégico y financiero, asuntos de implementación y procedimiento, apoyo técnico, extensión regional y formación de capacidad, y alianzas multisectoriales, entre otros asuntos.

En nombre del Secretariado del Convenio de Basilea y los miembros de su personal, les deseo una estancia placentera y fructífera con nosotros en Basilea y anticipo nuevas iniciativas y resultados concretos.



Este número:
Indice | Editorial K. Toepfer | Formando alianzas, movilizando recursos | Mucho que discutir, mucho que hacer | Hora de ver resultados | Adolescencia y problemas de dinero | Completar la tarea | Creando una sinergia | Nuevos retos

Artículos complementarios:
Shunichi Suzuki: Slimming the Waste (Energy) 2003
Las sustancias quimicas 2002
Jack Weinberg: Enemigos invisibles (Fondo para el Medio Ambiente Mundial) 2002
Hazardous Waste 1999
Alemayehu Wodageneh: Trouble in store (Chemicals) 1997
Frank Wania y Don Mackay: Global Distillation (Chemicals) 1997




Secretariat of the Basel Convention:
COP7